|
Che, el hombre nuevo y los
Cinco Héroes.
Percy Francisco Alvarado Godoy.
Uno de los grandes méritos del
Che es que fue el creador de un conjunto de ideas, científicamente
fundamentadas acerca del hombre del siglo XXI, es decir, el hombre
nuevo. Para él, este hombre sería el resultado de la
formación de hábitos que lo elevarían a un plano
superior como revolucionario y lo convertirían en el centro
y principal protagonista de la construcción del socialismo
y el comunismo. Todo, por supuesto, sobre la base del papel del hombre
dentro de las relaciones sociales de existencia y el mejoramiento
de las mismas en el plano material y espiritual.
Para Che, este hombre debe manifestar en todo momento un alto nivel
de patriotismo, cuya expresión más pura y elevada es
el amor profundo a la humanidad misma, la patria grande; debe, asimismo,
tener una plena vocación intelectual que lo lleve a investigar
permanentemente la realidad que lo circunda; mostrar en todo momento
una genuina voluntad y predisposición al sacrificio a favor
de los demás, despojándose de todo individualismo y
hacer alarde de una profunda sensibilidad y humanismo sin tacha; debe
ser un infatigable defensor de la justicia y sentir en carne propia
el dolor de los otros hombres; debe ser ejemplo a imitar, mostrando
heroísmo ante la adversidad y hacer gala de una voluntad de
acero y de un carácter fuerte y decidido; debe mostrar en todo
momento inconformidad y disposición a transformar todo aquello
que amerite ser cambiado en beneficio de los demás; debe ser
un solidario incondicional con el dolor y las aspiraciones de los
demás hombres, a la par que estar dispuesto a ofrecerse incondicionalmente
para hacer posible sus sueños de libertad; y debe, por último,
mostrarse tierno y delicado con sus seres queridos, mostrando una
admirable caballerosidad y un amor sin límites.
En el texto enviado por él a Carlos Quijano, Director del semanario
Marcha, de Montevideo, el Che expone algunos de estos conceptos:
? "
el revolucionario verdadero está guiado por
grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario
auténtico sin esta cualidad."
? "hay que tener una gran dosis de humanidad, una gran dosis
de sentido de la
justicia y de la verdad
"
? "Todos los días hay que luchar porque ese amor a la
humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que
sirvan de ejemplo, de movilización."
? "El internacionalismo proletario es un deber pero también
es una necesidad revolucionaria. Así educamos a nuestro pueblo."
? "La revolución se hace a través del hombre, pero
el hombre tiene que forjar día a día su espíritu
revolucionario."
? "Nuestro sacrificio es consciente; cuota para pagar la libertad
que construimos."
De la concepción del Che sobre el hombre nuevo se desprenden
dos verdades esenciales: 1) no hay revolución verdadera si
no se realiza en ella la creación y formación de este
hombre nuevo y 2) si el producto de esa transformación no llega
a ser un hombre cuyo sello distintivo sea la solidaridad, el humanismo,
la entrega total a sus ideas y la predisposición al sacrificio.
Mucho han hecho la Revolución Cubana y sus dirigentes para
crear a ese hombre nuevo del que habló el Che. La prueba más
elocuente de ese empeño la constituyen, a qué negarlo,
nuestros Cinco Héroes prisioneros del Imperio. En ellos se
materializa plenamente la concepción guevariana del hombre
nuevo y superior.
Cuando el Che fue asesinado en Bolivia, nuestros héroes eran
apenas unos niños o adolescentes: Gerardo Hernández
nació el 4 de junio de 1965,dos años antes de la muerte
física del Che; René González lo hizo el 13 de
agosto de 1956, contando con apenas 11 años de edad cuando
ocurrió el crimen de La Higuera; Ramón Labañino
nació el 9 de junio de 1963, cuatro años antes; Fernando
González el 18 de agosto de 1963, cuatro años antes;
y Antonio Guerrero nació 16 de octubre de 1958, contando con
nueve años de edad cuando ocurrió tan triste acontecimiento.
¿Qué hizo posible, entonces, que estos cinco hombres
maravillosos pudieran encarnar de manera especial al modelo de hombre
ansiado por el Che? Fue sin lugar a dudas el hecho de haber sido formados
por una revolución verdadera y que ellos, en sí mismos,
fueran genuinos hacedores de esa elevada condición de revolucionarios.
Hoy se les ve, mostrando una admirable solidez de convicciones revolucionarias,
una envidiable predisposición al sacrificio y, sobre todo,
una tenaz fortaleza de principios ante la más injusta adversidad.
¡Búsquese, pues, un modelo de humanismo a imitar, de
entrega desinteresada la causa de los demás, de sensibilidad
sin fronteras y de optimismo, y no habrá mejor manera de encontrarlo
que conociendo mejor a estos hombres!
Ni las condenas injustas que están padeciendo, ni el aislamiento
ni la cruel prisión, ni la separación absurda de sus
seres queridos, podrán vencer a estos hombres nuevos con los
que soñó más de una vez nuestro inolvidable Che.
|