|
La
Habana, 28 jun (AIN) Juan Carlos
Hernández Padrón ,
embajador cubano en Honduras, denunció
este domingo los maltratos sufridos
por él y los representantes
diplomáticos de Venezuela
y Nicaragua a manos de militares
hondureños.
Por vía telefónica
desde Honduras, Hernández
Padrón explicó a la
prensa internacional las circunstancias
en que fue golpeado y secuestrado
junto a la canciller hondureña
Patricia Rodas, cuyo paradero aún
se ignora.
Las declaraciones del diplomático
cubano fueron difundidas esta tarde
en la Mesa Redonda especial de la
televisión y la radio cubanas,
cuando transcurría una conferencia
de prensa del Canciller Bruno Rodríguez
Parrilla, a cuya instancia Hernández
Padrón reseñó
detalles de los sucesos de que fue
víctima y también
testigo.
Explicó que sobre las 10
de la mañana junto a los
embajadores de Venezuela y Nicaragua,
atendieron un llamado de la canciller
Rodas, quien temía por su
vida, y se trasladaron a su domicilio,
donde irrumpieron luego más
de 15 militares con armas largas
para secuestrarla.
Detalló que cuando trataban
de persuadir a los soldados para
que respetaran la integridad física
de Rodas, la raptaron con la pertinaz
insistencia del mayor Serguera,
mientras los tres embajadores que
habían acudido fueron sacados
por la fuerza.
Hernández Padrón relató
como también fue golpeado
con armas largas, obligado a subir
a una camioneta y llevado hasta
a la base de la fuerza aérea
de Tegucigalpa, tomada por los militares,
donde no le permitieron entrar,
ocasión en que reiteró
que el mundo conocía lo que
estaba sucediendo y exigió
respeto para la vida de la canciller
Rodas.
El diplomático cubano fue
abandonado en la carretera, después
de que le arrebataron el teléfono
celular con el que se comunicaba
en ese instante con el Canciller
Rodríguez Parrilla, e intentaron
intimidarlo, amenazándolo
con represalias mayores.
Me mandaron a callar, pero los cubanos
no nos amedrentamos nunca, y reiteré
que denunciaría todo lo que
estaba sucediendo, entonces me dejaron
botado , detalló el diplomático.
Hernández
Padrón precisó que
los militares tenían el rostro
cubierto totalmente y explicó
que después de identificarse
con pobladores del lugar, lo ayudaron
a trasladarse hasta la sede diplomática
cubana, donde permanece junto con
el personal que allí labora,
cumpliendo con sus deberes.
Refirió que en las afueras
de la sede diplomática están
vigilantes amigos de los cubanos,
dispuestos a proteger el inmueble
y la integridad física de
sus ocupantes, y precisó
que los más de 480 cooperantes
cubanos en Honduras, principalmente
en la esfera de la salud, laboran
normalmente en sus respectivos destinos.
|