Atenas,
30 jul (EFE-RHC) Los transportistas de
camiones y de camiones petroleros continúan
en paro, en el quinto día de su
huelga, y han ocasionado desabastecimiento
de productos y escasez de gasolina.
Según la Unión de Dueños
de Gasolineras de Grecia, sólo
el 10 por ciento de las gasolineras de
la capital tienen combustibles.
Pero el mayor problema se presenta en
el norte de Grecia y en las islas, en
plena temporada turística, con
miles de turistas y griegos que se preparan
para partir de vacaciones y no tienen
gasolina.
Los dueños de las gasolineras declararon
a los medios que se necesitarán
dos días para que el 50% de las
gasolineras se abastezcan.
Mientras, los productores de conservas
y los agricultores alertaron, en declaraciones
a la prensa, de que afrontan graves problemas
por la falta de transporte y de gasolina
para hacer funcionar las fábricas.
Según fuentes de las Oficinas de
Turismo, en los cuatro días pasados
se ha registrado una reducción
del 30 por ciento de reservas en los barcos
y se han cancelado un 40 por ciento de
los itinerarios a las islas.
El Gobierno socialista griego ordenó
ayer la movilización civil de los
transportistas por carretera después
del fracaso de las negociaciones el martes,
pero pese a que la orden se ha dado para
que los profesionales regresen a sus trabajos,
hasta el momento no se ha implementado
la medida.
Los profesionales del sector del transporte,
que cuentan con 33.000 licencias de profesión
y representan a unos 40.000 hogares, se
oponen a una ley propuesta para ser tramitada
en el Parlamento en el otoño y
que pone fin al monopolio de la profesión,
pues está cerrada a nuevos permisos
desde hace 35 años.
Se está a la espera de la decisión
de los sindicatos que celebran este mediodía
una asamblea general en Atenas para estudiar
las propuestas presentadas por el Ejecutivo
socialista ayer, en una reunión
extraordinaria.
El gobierno ha declarado que implementará
la decisión de levantar el monopolio
y que podría negociar el periodo
de transición, que actualmente
es de cinco años, al nuevo sistema.
El primer ministro, Yorgos Papandréu,
expresó, en una reunión
ministerial ayer, su convicción
de que "la abolición del monopolio
de profesiones ayudará al ciudadano
y abrirá el mercado".
Añadió que no se trata de
una obligación impuesta por los
controladores de la Unión Europea
(UE) y del Fondo Monetario Internacional
(FMI), que supervisan el cumplimiento
de un programa de ahorro fiscal y cambios
en la economía griega para sacarla
de la recesión.
Papandréu tiene previsto avanzar
en las reformas en septiembre, con la
liberación del monopolio de otras
profesiones como la de los abogados, los
farmacéuticos, los notarios y los
taxistas, mientras que la gestión
de la crisis con los camioneros es vista
como una prueba de fuerza.
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