Cuba de cara a la Cumbre Río+20
Por María Josefina Arce.
Faltan pocos días para la Cumbre Río+20, en la que muchos tienen puestas sus esperanzas para lograr compromisos en temas urgentes para la humanidad y a la que Cuba asiste con los Objetivos del Milenio cumplidos.
La coordinadora residente de la ONU en Cuba, Bárbara Pesce-Monteiro, afirmó que la Mayor de las Antillas cumplió hace tiempo con las metas del organismo internacional, las cuales, aseveró, ya forman parte de su entramado económico y social, como el apoyo y protección a la población del país.
En la nación caribeña se ha erradicado la pobreza, reducido la mortalidad infantil y mejorado la salud materna, al tiempo que se promueve la igualdad de género y se garantiza la sostenibilidad ambiental.
Lo cierto es que desde sus inicios, el gobierno revolucionario cubano ha encaminado sus pasos hacia la protección del entorno, como forma de desarrollo sostenible y de preservación de la especie humana, su flora y su fauna.
Con ese fin se crearon parques nacionales y se declaró la Ciénaga de Zapata, el mayor humedad del Caribe, como refugio de caza y pesca. En la actualidad el país posee un Sistema Nacional de Áreas Protegidas que abarca a más de 260 zonas naturales, terrestres y marinas de gran importancia.
Recientemente el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros aprobó y definió una Lista de Especies para su preservación, por su endemismo y su representatividad en los ecosistemas, además de estar amenazadas o en peligro de extinción.
Las causas de esta medida también están relacionadas con los elevados valores ecológicos, económicos o de otra índole que ostentan, y por ampararlas los convenios internacionales de los cuales Cuba forma parte.
Asimismo, con el apoyo de instituciones de las Naciones Unidas y un notable esfuerzo propio, el archipiélago logró eliminar desde 2009 las importaciones de CloroFluoroCarbones y de Bromuro de Metilo, en un importante hecho de protección de la Capa de Ozono que consolida a la mayor de las Antillas como puntera en ese trabajo en América Latina.
En ese sentido, el aporte de Cuba incluye, además del cese del uso de algunas sustancias depredadoras y la progresiva disminución de otras, la sustitución de freones e impulsores en la refrigeración y en aerosoles.
Lo cierto es que en medio del agudo deterioro ambiental que sufre el planeta, Cuba no se ha detenido en su empeño para alcanzar un desarrollo económico y social sostenible. Y es que firmante del Protocolo de Kyoto y otros convenios internacionales prioriza el cumplimiento de su política ecológica, encaminada a satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin afectar los recursos de los cubanos del futuro.












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