Avanza la actualización del modelo económico cubano
El Estado y el gobierno cubanos trabajan arduamente en la elaboración y aprobación de la proyección estratégica de implementación económica, insertada en la actualización del modelo, siempre dentro del socialismo.
El presidente cubano, Raúl Castro, dijo recientemente que el país ha entrado en una fase cualitativamente superior para la actualización del modelo económico.
Al tiempo de erradicar añejas prohibiciones y flexibilizar el trabajo por cuenta propia entre otras modalidades de gestión NO estatal, los dirigentes cubanos, apoyados en comisiones integradas por funcionarios avezados, estudian profundos cambios que se llevarán a vías de hecho con total mesura.
El primer mandatario cubano enumeró algunas de las transformaciones en marcha como la aprobación de mecanismos para el reordenamiento macroeconómico y la política fiscal, esta última con un avance concreto, al sancionarse la nueva Ley del Sistema Tributario.
Con esas adecuaciones y otras en marcha o en estudio, se actualiza el modelo económico, NO para satisfacer exigencias de adversarios del proyecto social vigente.
Se busca ejecutar cambios en respuesta a las necesidades del país y a la idiosincrasia, historia y desarrollo de luchas del pueblo, que en ningún caso apuntan hacia la descomposición del socialismo.
El ritmo de las transformaciones se ajusta a la coyuntura nacional e internacional, esta última sumamente adversa a la luz de la crisis financiera global, con un continente como el europeo con varios países al borde de la asfixia.
El primer vicepresidente cubano, José Ramón Machado Ventura, explicó recientemente que “bajo la sombrilla de la crítica a una supuesta lentitud o poco audacia de las medidas adoptadas, ocultan sus verdaderas intenciones de restaurar el régimen de oprobio existente en Cuba hasta mil 959”.
A la velocidad requerida por las condiciones internas y externas, Cuba seguirá afianzando su institucionalidad, factor básico para que la actualización del modelo económico transite por cauces de orden, disciplina y control.
Los cubanos proseguirán ese proceso en concordancia con lo aprobado en el sexto Congreso del Partido Comunista y en los Lineamientos del Partido y la Revolución perfilados allí, después de debate popular y parlamentario.
El objetivo cardinal de esta labor de adecuación es hacer más eficiente la economía, reducir gastos innecesarios y usar racionalmente los menguados recursos disponibles.
Hay confianza en que los cambios en marcha en Cuba redundarán en un mejor funcionamiento de la sociedad, en la que los ciudadanos deberán cambiar la mentalidad para asumir los nuevos tiempos.
Si bien se garantiza la continuidad de servicios básicos gratuitos como educación, salud y seguridad social, los cubanos deberán adaptarse a criterios de racionalidad estrictos y al desarrollo de formas de gestión autónomas.
Se trata de un proceso sui géneris que responde a la identidad de la nación. FIN












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