Precisión y solidaridad son recursos de los cubanos ante déficit de combustible

Imagen / Periódico Guerrillero.

Por: Roberto Morejón

Cuba rebasó la primera etapa de un déficit transitorio de un tipo de combustible, el diésel, sin que pueda regresar a la normalidad porque el energético disponible es aún insuficiente para cubrir todos los requerimientos.

Dada la encarnizada persecución de agentes estadounidenses a compañías navieras y aseguradoras, los aprovisionamientos de diésel a Cuba desde otros mercados tropezaron con más dificultades de las habituales.

Fue así que la mayor de las Antillas llegó a la primera quincena de septiembre con almacenamientos menguados, pues fue imposible garantizar el suministro de diésel con la periodicidad imprescindible.

Si bien arribó un buque con esa carga el pasado fin de semana, los cubanos siguen con medidas de ahorro aumentadas, al continuar las reservas del hidrocarburo por debajo de la demanda.

El gobierno aplicó un programa de regulaciones respondidas acertadamente por los ciudadanos, con la inclusión de cambios de horario en escuelas, fábricas, talleres y unidades de servicio.

También se cambian en las provincias actividades para no concordarlas con los horarios de mayor demanda de electricidad. 

Ha sido una práctica en días recientes en Cuba la paralización total o parcial de inversiones no vinculadas con programas esenciales. Son esas prácticas las de impulso a la alimentación, construcción de viviendas donde existen recursos, informatización de la sociedad, exportaciones, turismo y energías renovables.

En esos rubros se concentran las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto para el año en curso, de ahí la importancia de mantenerlos en activo.

Nadie niega que son visibles privaciones en la vida cotidiana de los cubanos sobre todo por el recorte en el transporte público. Ese escenario obligó a restaurar el trabajo de inspectores para viabilizar que vehículos estatales no viajen vacíos y sumen al desplazamiento a personas en la vía.

Ahora bien, a pesar de las restricciones energéticas, la nación caribeña no reporta problemas con abastecimientos de alimentos, cortes de electricidad y conflictos en procesos fundamentales, aunque una parte de la economía brega en condiciones más cerradas.

Quedan todavía algunas semanas de ahorro y austeridad renovados para que el país se encamine al mes de octubre, cuando se prevé el arribo de buques con combustible.

Sin embargo, las actuales vicisitudes que han sido menos pronunciadas gracias a las medidas adoptadas por el gobierno, deben servir de referente para futuros apremios, NO descartados.

La agresividad de la administración de Donald Trump aconseja a los cubanos entrenarse en todas las variantes de resistencia para garantizar la supervivencia y el desarrollo económico.

Editado por Maite González Martínez



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