Hundida en el despretigio

Organización de Estados Americanos. Foto: Archivo/RHC.

Por: Guillermo Alvarado

Quizás nunca como ahora en su nefasta historia la Organización de Estados Americanos, OEA, ha estado tan hundida en el desprestigio luego de que las recientes elecciones en Bolivia revelaron una vez más su papel en el golpe de Estado ocurrido el año pasado contra el presidente Evo Morales.

Las denuncias contra el llamado “ministerio de colonias de Estados Unidos” y su secretario general, Luis Almagro, son contundentes y categóricas.

Durante una asamblea general del organismo celebrada este miércoles, el subsecretario mexicano para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes, dijo que la OEA utilizó en 2019 de manera facciosa la misión enviada para observar las elecciones en Bolivia.

En esa ocasión el jefe de la delegación divulgó un informe prematuro y con datos falsos donde calificó esos comicios como fraudulentos, lo que fue el pretexto para la asonada, que generó violencia, inestabilidad y desorden.

Tras once meses de caos, las nuevas votaciones fueron ganadas de manera inobjetable por el Movimiento al Socialismo y sus candidatos a la presidencia y vicepresidencia, Luis Arce y David Choquehuanca, respectivamente, incluso en los lugares donde la OEA había reportado supuestas irregularidades.

Reyes dijo que ojalá este ejercicio democrático le sirva de lección a Almagro y criticó el afán del secretario general de intervenir en los asuntos internos de los países de la región.

“Mientras usted siga al frente de la organización la sombra de los sucedido en Bolivia estará siempre presente”, agregó el funcionario mexicano.

En esa misma asamblea, el canciller de Argentina, Felipe Solá, también criticó la dirección que le dio al organismo el secretario general Luis Almagro, caracterizado por seguir al pie de la letra los deseos de la Casa Blanca.

A las críticas a ese desprestigiado organismo se sumó el ya presidente electo de Bolivia, Luis Arce, quien dijo que había sido un insulto para su pueblo que la OEA enviara casi a la misma delegación que el año pasado se inmiscuyó en los asuntos internos del país.

Arce hizo un recuento de los daños humanos y económicos sufridos por Bolivia tras el golpe de Estado y los once meses de un gobierno de facto.

La pobreza aumentó, el desempleo subió de 4,2 al 12 por ciento, el Producto Interno Bruto cayó a menos 11 puntos, luego de crecer de manera sostenida durante el gobierno de Morales. El mal manejo de la pandemia de covid-19 hizo que la enfermedad se ensañara con los más desposeídos.

Ojalá los pueblos comprendan y no olviden que la OEA nunca ha estado a su servicio, sino en contra de sus más elementales intereses. 

Editado por Lorena Viñas Rodríguez



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