Radio Habana Cuba

Una voz de amistad que recorre el mundo

  • Síguenos en

#PorSiempreFidel #LegadoDeFidel

Guatemaltecos exigen castigo para crimen perpetrado por entidades estadounidenses en el país centroamericano

por Guillermo Alvarado

La demanda presentada recientemente por un grupo de guatemaltecos contra varias instituciones y ciudadanos estadounidenses trajo a la memoria una vez más el horrendo crimen cometido en la nación centroamericana, donde cientos de personas fueron infectadas sin su consentimiento con enfermedades de transmisión sexual, para estudiar el desarrollo de esos males.

Los hechos ocurrieron hacia la mitad del siglo pasado, cuando 700 guatemaltecos, entre huérfanos, presos, enfermos mentales y prostitutas resultaron inoculados con sífilis y gonorrea con el propósito de experimentar con ellos tratamientos con penicilina y otros antibióticos.

La denuncia está planteada contra la universidad estadounidense John Hopkins, cuyo personal llevó a cabo el terrible experimento, la Fundación Rockefeller, que lo financió, así como el grupo químico farmacéutico Bristol-Myers Squibb y su propietario, Mead Johnson.

Las técnicas utilizadas recuerdan los más siniestros episodios de los campos de concentración nazis en Europa. En el caso guatemalteco los “especialistas” estadounidenses utilizaron en principio a prostitutas infectadas para contagiar a los hombres, pero cuando vieron que la tasa de transmisión era insuficiente pasaron a inyectar directamente las bacterias a las víctimas.

En 2010 estalló el escándalo y la entonces Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, pidió perdón y lamentó que semejante proyecto fuese auspiciado por autoridades sanitarias de Estados Unidos, pero no dijo nada sobre compensar a las personas y sus familias.

De este crimen formó parte el doctor John Cutler,  investigador en el programa conocido como 'Tuskegee, en el cual a cientos de ciudadanos negros de Alabama contagiados de sífilis se les negó intencionadamente un tratamiento para que los médicos pudieran ver el curso de la enfermedad y sacar conclusiones.

El tiempo transcurrido desde la atrocidad cometida en Guatemala no reduce en nada la responsabilidad de los culpables, ni de las autoridades norteamericanas, porque los hechos bien califican como crímenes de lesa humanidad y no pueden quedar impunes.

Valga también para recordar cómo mentes enfermizas en la nación norteña insisten en ver a millones de personas, tanto dentro como fuera de sus fronteras, como seres de segunda clase, carentes de derechos, dignidad y respeto.

Editado por Maria Calvo
Comentarios
Deja un comentario
  • Agenda 21 07-12-19
  • Entre Cubanos 06-12-19
  • En Compañia del Doctor-08-12-19
  • Programa Especial Recordado al Amigo 04-12-19
  • Agenda 21 30-11-19
  • En Compañia del Doctor-01-12-19
Contador de Visitas

6755745

  • Máximo: 19729
  • Ayer: 4844
  • Hoy: 3520
  • En Línea: 156
  • Total: 6755745