Debemos fortalecer la voz del sur

Editado por Martha Ríos
2016-11-30 16:44:28

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Jacob Zuma, presidente de la República de Sudáfrica Foto: Roberto Suárez

Palabras de Jacob Zuma, presidente de la República de Sudáfrica, en el homenaje póstumo a Fidel Castro, en La Habana. 29 de noviembre de 2016.

Excelentísimo Presidente Raúl Modesto Castro Ruz y miembros de su gobierno;

Miembros de la familia Castro Ruz;

Jefes de Estado y Gobierno;

Miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba;

Miembros del Cuerpo Diplomático;

Miembros también del Cuerpo Consular;

Pueblo enlutado, como el nuestro;

Compañeros y amigos:

El pueblo y el gobierno de la República de Sudáfrica conocieron con tristeza el fallecimiento de uno de los grandes revolucionarios de nuestro tiempo y uno de los grandes héroes del siglo XX, nuestro compañero el Presidente Fidel Castro Ruz.

Nos sumamos a las fuerzas progresistas de todo el mundo a guardar luto y a celebrar la vida de este internacionalista reconocido y de este antimperialista, quien respaldó, de manera desinteresada, las luchas de los oprimidos y los explotados. La muerte del compañero Fidel es una pérdida dolorosa para el pueblo de Sudáfrica.

Él estuvo al lado nuestro en solidaridad y respaldó la lucha, incluida la campaña internacional para aislar al régimen del apartheid. Sabíamos que podíamos confiar en Cuba, un amigo y un aliado de los oprimidos.

La relación especial, profunda e imperecedera entre Cuba y Sudáfrica se cimentó con la sangre de los soldados cubanos heroicos, quienes pagaron el sacrificio supremo por su convicción en el antimperialismo, la libertad y la justicia (Aplausos).

Cuba desplegó casi medio millón de soldados y oficiales en África para respaldar las luchas por la independencia nacional o en contra de la agresión extranjera durante 30 años. La intervención de Cuba en Angola se destaca como uno de los ejemplos más grandes de la solidaridad internacional que cambió el rumbo de la historia (Aplausos).

El compañero Fidel desplegó tropas de combate, asesores militares y equipamiento para defender a Angola de una invasión lanzada por las fuerzas de defensa de la Sudáfrica racista, que estaba respaldada por las fuerzas locales negativas.

Esta misión comprendió también liberar a Namibia y fomentar los esfuerzos de liberación en Sudáfrica entre 1987 y 1988. Fue esta interacción la que condujo a la batalla épica de Cuito Cuanavale en 1988, en la cual los cubanos obligaron al régimen del apartheid racista de Sudáfrica a replegarse, de una manera humillante y devastadora (Aplausos).

La derrota histórica de las fuerzas racistas consolidó la victoria del MPLA en Angola, y también sentó las bases para la independencia de Namibia en 1990, y condujo, además, a la propia liberación de Sudáfrica en 1994. ¡Saludamos al compañero Fidel por este sacrificio desinteresado! (Aplausos.)

En África, Cuba no estaba buscando oro, ni diamantes, ni petróleo; los cubanos solo querían ver la libertad, querían ver también el fin del tratamiento de África como si fuera un terreno de juego para las naciones poderosas mientras que los pueblos sufrían.

Al dirigirse al Parlamento de Sudáfrica en 1998, el compañero Fidel dijo lo siguiente acerca de los soldados cubanos en África: De las tierras de África, en las que trabajaron y lucharon de manera voluntaria y desinteresada, solamente se llevaron a casa los restos de sus compañeros caídos y el honor de haber cumplido su deber (Aplausos). Es por ello que conocemos y valoramos las cualidades humanas de África mucho más que aquellos que durante siglos colonizaron y explotaron este continente.

También recordamos las palabras pronunciadas por el presidente Oliver Tambo en la Reunión Cumbre de los No Alineados, celebrada aquí en La Habana en 1979, y dijo: Los africanos hemos llegado a conocer a los cubanos, y no sencillamente porque los hemos conocido en su propio país, sino porque ellos viven con nosotros en África, luchan con nosotros, mueren con nosotros, sufren reveses y logran victorias con nosotros.

Ellos se han convertido en parte del pueblo luchador de nuestro continente (Aplausos).

Recordaremos al compañero Fidel como un gran luchador por el ideal de que los pobres tienen el derecho de vivir en dignidad. Es por ello que la Revolución Cubana fue y sigue siendo una fuente de inspiración para Sudáfrica y para el mundo en cuanto a cómo lograr una vida mejor para los pobres (Aplausos).

Hoy día Cuba exhibe indicadores de salud que son superiores a los de muchos países desarrollados. Cuba ha enviado a miles de sus médicos a muchas regiones del mundo (Aplausos). Sudáfrica se ha beneficiado de la presencia de muchos médicos cubanos en nuestros hospitales y clínicas, a menudo situados en las regiones más distantes de nuestro país. Así mismo, muchos jóvenes nuestros se han formado como médicos en Cuba y muchos otros continúan estudiando en este país.

Cuba también abrió las puertas de sus escuelas y universidades para la formación de muchos sudafricanos durante los días en que estábamos en el exilio.

En 1998, durante la visita del Presidente Fidel Castro a Sudáfrica, el presidente Mandela señaló que los logros de Cuba en la prestación de servicios sociales, entre ellos la educación y la salud, eran una fuente de inspiración.

Mandela dijo: que ello trasmitía un mensaje al mundo en desarrollo, un mensaje en el sentido de que la ignorancia y la enfermedad no eran condiciones inalterables de la vida humana.

Admiramos también el sistema de valores de Cuba, el cual comprende un profundo sentido del patriotismo. Esto es algo que queremos que nuestra juventud aprenda en la medida que construimos una nueva sociedad basada en la solidaridad humana en nuestro propio país.

Excelencias:

Es también sorprendente que Cuba haya cosechado todos estos logros en el desarrollo humano a pesar de enfrentar uno de los bloqueos económicos más implacables e injustos impuesto por Estados Unidos de América.

Continuaremos respaldando los esfuerzos en pro de que se levante el bloqueo económico a Cuba por parte de Estados Unidos (Aplausos). Instamos a las Naciones Unidas que desempeñe su papel en la solución de este impasse, que ya lleva varios decenios.

Excelencias, compañeros y amigos:

El Comandante en Jefe Fidel Castro atrajo a muchos enemigos y sobrevivió a cientos de atentados contra su vida debido a su posición firme en contra del imperialismo.

Debemos esforzarnos por llevar adelante los ideales que él abrazó: los ideales del internacionalismo, la libertad, la igualdad, la justicia y un mundo mejor y más justo (Aplausos).

Debemos fortalecer la voz del sur y profundizar la colaboración en el seno del Grupo de los 77, más China, así como en el seno del Movimiento No Alineado y en el Grupo BRIChS.

Trasmitimos nuestras más profundas condolencias a la familia, al gobierno y al pueblo de Cuba (Aplausos).

¡Adiós, compañero Fidel! Usted ha ganado su carrera, usted ha peleado una buena batalla ¡Que su alma ahora descanse en paz eterna! (Aplausos.)

Muchas gracias (Aplausos).

(Tomado del periódico Juventud Rebelde)



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