Campeona de ciclismo fabrica máscaras y las regala a los médicos

Editado por Raúl Rodríguez
2020-04-23 17:39:10

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La Habana, 23 abr (JIT) La ciclista Marlies Mejías buscó materiales y apoyo, y entregó 60 máscaras de plástico transparente para médicos y enfermeras del Instituto de Medicina del Deporte (IMD), quienes combaten directamente la COVID-19.

«Supe por Facebook y los medios de prensa lo que mis compatriotas estaban haciendo para contribuir a la seguridad de la población y quise dar mi humilde aporte de gratitud», sostuvo a JIT vía telefónica la multicampeona panamericana y centroamericana.

Explicó que su intención fue, desde la casa, cumpliendo disciplinadamente con el imprescindible aislamiento social, aportar al personal del IMD que está al cuidado de la salud de las personas.

«Se me ocurrió crear un accesorio para ponerlo sobre el nasobuco y proteger todo el rostro. Son como unas gafas grandes y compré láminas transparentes de plástico (acetato). Me comuniqué con el Ministerio de Salud Pública y me facilitaron las viseras», comentó la reina del ciclismo en los Juegos Centrocaribeños de Veracruz 2014.

Marlies fue la primera pedalista cubana contratada en el exterior, con el club Shimano de Argentina (2017), y también asistió a carreras importantes fuera del continente, en Australia por ejemplo, gracias al Winston Twenty20 estadounidense en la temporada 2018-2019.

«Sentí el deber de hacer algo en esta circunstancia tan triste que vive mi país, y además del Minsap otras personas me apoyaron para lograr las máscaras, como cuentapropistas, el compañero de la impresora 3D y mi hermana», apuntó.

Además de ese gesto, Marlies donó al Minsap suficientes láminas de plástico para preparar otras 200 mascarillas, ya que ese organismo cuenta con las cubiertas para armar algo que parece sencillo, pero que evita la transmisión de este virus sumamente peligroso, sobre todo para los médicos y enfermeras que trabajan con los infectados.

El 16 de agosto de 2019 Marlies se convirtió en mamá de Marieth Isabella, y el 19 de enero último regresó de Santo Domingo, República Dominicana. De allí procede su esposo Rafael Germán, quien no tuvo tiempo de llegar a La Habana y cumple allá el aislamiento social.

«Al otro día me presenté en el Velódromo Reinaldo Paseiro y comencé los entrenamientos de ruta con las compañeras del equipo nacional", resaltó.

«He mantenido el peso durante la maternidad, incluso por debajo de los 60 kg que habitualmente hacía. Estoy delgada como requiero, 57 kg ahora mismo, porque desde que me repuse comencé a montar rodillo y entrenar en la capital dominicana», narró. 

Su hermana jimagua Marlin la ayuda con la niña y otras tareas en medio del aislamiento. Así puede hacer otros ejercicios, además de pedalear.

«Marieth se porta muy bien, duerme toda la noche, le sigo dando leche materna, pero come variado y también le gusta el yogur. Ya tiene tres dientecitos. Esta es la experiencia más linda de mi vida y la responsabilidad más grande que puede tener una mujer. Disfruto feliz esta nueva etapa», reconoció.

La joven nació en Santiago de Cuba y vivió muchos años en Güira de Melena, hasta que se trasladó definitivamente a La Habana.

Asegura que cuando acabe esta etapa tan peligrosa para la salud mundial «abrazaré a las personas que no he podido para cuidarnos mutuamente, y gritaré Viva Cuba, como cada noche cuando aplaudimos por quienes se exponen para solidariamente ayudar a los demás».

«Volveré de inmediato a las carreteras y la pista. Lucharé por esa medalla mundial en la categoría élite con que tanto sueño. Y como se pospusieron los Juegos Olímpicos de Tokio iré a la conquista de la clasificación», manifestó segura.

Mejías, de 27 años de edad, logró bronce en una cita universal juvenil en ómnium, prueba integrada por seis eventos, tres en cada jornada.

«Aunque eliminaron los 500 metros contrarreloj y los 200 lanzados, en los que hago buenos tiempos por mi velocidad, pienso que en los demás puedo rendir también. Son carreras en grupos y exigen alto ritmo de pedaleo», opinó.

Guarda en un lugar especial su extraordinaria faena en los Juegos Centrocaribes de Veracruz 2014, cuando en la subsede de Jalapa resultó la más laureada, con doradas en ómnium, velocidad por equipos junto a Lisandra Guerra, persecución individual y por colectivos en la pista, además de la ruta.

«Nunca olvidaré ese resultado. Fue una hazaña difícil de repetir. Hay que llegar altamente preparada, ni yo misma pude sumar otra vez esa cantidad de oros en la cita de Barranquilla 2018, en el velódromo de Cali. Sin embargo, le di a mi patria los títulos del scratch, la persecución individual y por equipos. Tampoco lo olvidaré», admitió.

Marlies agradeció el apoyo de su familia para poder cumplir sus objetivos, «en especial a mi mamá Marislai, a quien amo con la vida; a Marlin, siempre a mi lado en las buenas y las malas, y al entrenador Leonel Álvarez, acompañándome en los momentos difíciles del embarazo», dijo emocionada.  

También trasmitió un mensaje al pueblo cubano: «Seamos más disciplinados, hay quienes no acatan las orientaciones de la máxima dirección del país. Cuidándonos, cuidamos a los demás. La vida de las personas está en riesgo, sobre todo la de quienes se preocupan por llevar la comida a los ancianos, los que trabajan para que el país funcione, los trabajadores encargados de que nuestra nación no se detenga».



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