Cambio presidencial en Guatemala

Alejandro Giammattei, nuevo presidente de Guatemala

Guatemala, 13 ene (RHC) Doce Jefes de Estado y 50 delegaciones extranjeras asisten como invitadas a la ceremonia oficial de toma de posesión del presidente electo Alejandro Giammattei y su vicepresidente, Guillermo Castillo, que se efectuará mañana, en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias en Ciudad Guatemala.

Ya se encuentra el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, y en el transcurso del día arribarán Nayib Bukele (El Salvador) e Iván Duque (Colombia).

Asimismo, el vicepresidente de Paraguay, Hugo Velázquez Moreno; Chad Wolf, secretario interino de Seguridad, y Wilbur L. Ross, secretario de Comercio (Estados Unidos).

El propio martes 14 se espera a los presidentes de Panamá, Laurentino Cortizo Cohen; de República Dominicana, Danilo Medina; de Haití, Jovenel Moïse; y de Ecuador, Lenín Moreno.
Igualmente, representantes del Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Organización de Estados Americanos, Comisión Económica para América Latina, Organización Internacional para las Migraciones, Secretaría General Iberoamericana y Sistema de Integración Centroamericana.

Las expectativas crecen, al igual, conforme se acerca la hora en que el mandatario saliente Jimmy Morales rendirá su último informe de labores en el Congreso, durante la sesión solemne de juramentación de los 160 diputados de la novena Legislatura mañana mismo como antesala a la sucesión de mando.

Hoy tuvo lugar un nuevo encontronazo entre el gobernante electo, Alejandro Giammattei, y Morales, quien había decretado descanso con goce de salario para los servidores públicos siguiendo la tradición de poderes anteriores para “vivir la fiesta y dar la bienvenida a las nuevas autoridades”.

Sin embargo, Giammattei accionó enseguida ante la Corte de Constitucionalidad para revertir esa decisión por considerarla un “grave riesgo a la institucionalidad”.

El próximo Jefe de Estado (2020-2024) recibirá un país con enormes deudas de todo tipo, en particular, sociales, con más de la mitad de la población en la pobreza, elevada desnutrición infantil, corrupción como norma y galopante migración, al menos 300 mil personas cada año.

Aunque mañana Morales intente minimizar el desastre que deja el actual gobierno, encuestas, analistas y sociedad civil coinciden en calificarlo como el peor de la historia democrática.

Incluso, con niveles de popularidad más bajos que el de Otto Pérez Molina, cuando se vio obligado a renunciar por la presión de la ciudadanía ante las evidencias que lo incriminaban en uno de los tantos escandalosos casos de corrupción, el denominado La Línea, por el cual está preso.

 

 

Editado por Nuria Barbosa León



Comentarios


Deja un comentario
Todos los campos son requeridos
No será publicado
captcha challenge
up