El árbol de Fontanar, atracción de grandes y chicos

Editado por Maria Calvo
2021-04-14 07:31:05

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Árbol de Navidad del reparto Fontanar

El reparto Fontanar se erigió, a partir de 1956, en los terrenos de la finca San José o Retiro de Vento, dedicada a la siembra de la caña de azúcar para el central Toledo.

Era propiedad de la empresa periodística Clamon, conformada por el cienfueguero Santiago Claret, dueño y director del periódico Información, y de Ignacio Montaner Lizama, dueño de CMBF y director general del reparto Nuevo Vedado.

Árbol de Navidad gigante

Pronto Fontanar cobró auge al convertirse en sitio preferido por actores, periodistas, celebridades de la radio y la televisión que fabricaron allí su vivienda, gracias a la facilidad de comprar una casa nueva a plazos mensuales, como si fuera un alquiler. Se añadía la ventaja de contar con un centro comercial, un servicentro y un Club social con  piscina olímpica.

El 17 de diciembre de 1957 quedó instalado a la entrada del naciente reparto, en la intercepción de la Calzada de Rancho Boyeros y la Avenida del Wajay, el arbolito “Siete Pisos” el que fue considerado aquel año el árbol de Navidad natural más alto del mundo.

Ese pino Spruce, conocido también como Canadian Red Wood, el ejemplar nació alrededor de 1740 en los bosques de la zona atlántica de la provincia canadiense de Nueva Escocia, tenía 20,73 metros de altura, y pesaba cuatro toneladas. Su tronco tenía un grosor de 30 pulgadas y sus ramas abarcaban diez metros de radio. Su traslado desde el puerto habanero hasta su destino fue todo un acontecimiento seguido paso a paso por periodistas y público en general.

Los diarios de la época captaron la llegada del árbol al puerto de La Habana y su traslado por el Malecón y otras avenidas de la capital cubana.  

Árbol de navidad gigante

Era el centro de la atención durante día y noche, con sus adornos y luminarias para las que se emplearon 4 000 esferas de luces conectadas por 9 000 metros de cablería eléctrica, en las alturas se remataba con una estrella lumínica de cinco puntas que aumentaba su altura a 22,56 metros. A sus pies se colocaba la Fuente de los Angelitos Negros.

Cientos de personas venían al lugar para admirar el que fuera entonces el árbol de Navidad más popular de Cuba.

La costumbre de instalar este gigantesco árbol a la entrada de Fontanar, entre el 17 de diciembre y el Día de Reyes, se mantuvo durante tres años.
Quizás muchos recuerden aún el arbolito del reparto Fontanar, que se convertía, para grandes y chicos, en uno de los espectáculos más atractivos de fin de año. (Cubaperiodistas/Juventud Rebelde)



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