Llega el hambre (+Fotos)

Editado por Martha Ríos
2021-10-27 00:02:26

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Este es el resultado de dos décadas de guerra y ocupación militar extranjera. Foto: El Mundo CR

Por Guillermo Alvarado (RHC)

Dicen que una de las frases más inoportunas que se pueden utilizar cuando ocurre una desgracia es: “te lo dije”, pero en ocasiones no hay más remedio que puntualizar todas las advertencias hechas a tiempo y desoídas por indiferencia, egoísmo o ignorancia.

Agencias de la ONU señalaron hace pocas horas que 22 millones, de los 38 millones de personas que habitan Afganistán, están al borde de la hambruna y agregaron que en ese país se gesta la peor crisis humanitaria de que se tenga noticias en los últimos años.

Este es el resultado de dos décadas de guerra y ocupación militar extranjera, iniciada en el nombre de la democracia y la libertad, de la lucha contra el terror según la visión de Estados Unidos, que no hizo sino llevar muerte, miedo y opresión, para después abandonar a su suerte a todo un pueblo.

Se dijo cuando empezaron a caer las primeras bombas sobre los atónitos civiles afganos, se repitió a lo largo de 20 años, y los meses anteriores a la fuga del Pentágono y sus aliados de la nación centro asiática estuvieron llenos de advertencias sobre el elevado precio que tendría esa aventura militar.

Foto: Esglobal

El invierno afgano se acerca, en semanas regiones enteras serán inaccesibles y sus habitantes enfrentan un duro dilema: escapar o morir de hambre.

Así lo aseguró David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, en un llamado a la comunidad internacional para acelerar la ayuda ante lo que será el peor invierno en una década.

“No podemos alimentar a la gente con promesas”, sentenció Beasley, y recordó que mientras el mundo mira hacia otra parte, la crisis se está descontrolando y los niños comienzan a morir.

Hasta el día de hoy el principal culpable de la situación, Estados Unidos, no ha asumido la responsabilidad que le corresponde; más aún, la está agudizando al negarle al gobierno del Talibán el acceso a las reservas internacionales, que están depositadas en bancos de la potencia norteña.

Foto: El País

A la Casa Blanca no le importa que 3,2 millones de niños afganos menores de cinco años enfrenten desnutrición aguda a finales de 2021, mucho menos que un millón de ellos vayan a perder la vida por esta causa.

Le es indiferente a pesar de que todos estos infantes, igual que cualquier persona con menos de 20 años en ese país, nacieron y vivieron bajo las balas, las bombas y las botas de los ocupantes.

Promesas de democracia y libertad dejaron paso a un régimen más propio de la edad media, pero armado como en el siglo XXI, a un pueblo a punto de ser diezmado por la peste del hambre, y a una parte del mundo indignada que apunta con el dedo a Washington y le recuerda: “Te lo dije”…      



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