Cuba llama a luchar por defender la diversidad cultural

Abelardo Moreno. Foto: Archivo

Intervención de Abelardo Moreno, Viceministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en la Reunión de Alto Nivel sobre Diversidad Cultural y Derechos Humanos del Movimiento de Países No Alineados. Nueva York, 30 de noviembre de 2017.

Señor Presidente, Excmo. Sr. Jorge Arreaza, Ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela:

Cuba agradece la convocatoria y celebración de esta reunión en un tema importante y sensible para un grupo tan culturalmente diverso como el Movimiento de Países No Alineados.
 
La diversidad cultural como patrimonio común de la humanidad, debe valorarse y preservarse en provecho de todos. Promover el respeto a la cultura, a la historia, a las diversas religiones y a las particularidades de cada nación es nuestro deber y nuestro derecho.

Para Cuba la cultura de un país es un derecho colectivo para el disfrute de todos, como también lo es el respeto al derecho de cada Estado a preservar su patrimonio y diversidad culturales y a la aplicación de políticas culturales propias.

Es un componente esencial de la soberanía. Un pueblo fuerte es el  que reivindica su cultura, la defiende y respeta la multiplicidad cultural.

Mantener, desarrollar y preservar el patrimonio cultural y las tradiciones es crucial para nuestras naciones y cobra vital urgencia en un mundo cada vez más globalizado, en el cual se nos trata de imponer un único modelo cultural y, de esa forma, limitar nuestro derecho a la identidad cultural como individuos y como naciones.

Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana, expresó en 1998, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y cito: “… un problema terrible que estamos padeciendo es el de la agresión a nuestras identidades nacionales, la agresión despiadada a nuestras culturas, como jamás ha ocurrido en la historia, la tendencia hacia una monocultura universal.

"¿Se puede concebir un mundo semejante? No se trata de un mundo que combine la riqueza y la cultura de muchos países, sino de un orden mundial que, por definición, destruye la cultura, una globalización que destruye inexorablemente la cultura. ¿Qué es Patria, sino una cultura propia? ¿Qué es la identidad nacional, sino una cultura propia?”

El patrimonio cultural de nuestras naciones está en peligro y es nuestro deber luchar, inteligente y tenazmente, en defensa del derecho de nuestros pueblos a preservar para las generaciones futuras el legado de nuestra historia y de nuestra cultura.

El pueblo que olvida su cultura, sus raíces, su historia es crecientemente vulnerable ante la agresión de los grandes medios de comunicación pertenecientes a aquellos que persiguen una dominación universal.   

¡Se ha impuesto la mercantilización y la privatización de la mayor parte de la producción cultural! ¡Avanza la banalidad adormecedora frente al arte que hace pensar! ¡Se trata de imponer la mediocridad homogeneizante frente a la diversidad cultural! ¡Se pretende presentar al consumismo privilegiado y parásito de una élite como sinónimo de desarrollo!

Ante esa realidad, constituye un imperativo la defensa de valores éticos y estéticos y la vinculación de la cultura con la salvaguarda de la identidad de cada pueblo. Resulta decisivo el pleno respeto de la diversidad política, económica, cultural, social y religiosa, en estricta conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Como claramente postulara la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita en la II Cumbre de la CELAC en La Habana en 2014, nuestras naciones tienen “el compromiso (…) de respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”.

Señor Presidente,

Es un deber de los Estados miembros del Movimiento No Alineado oponerse al uniculturalismo. Debemos continuar fomentando el diálogo entre las religiones, las culturas y las civilizaciones sobre la base de la igualdad y el respeto a la dignidad mediante iniciativas de alcance internacional y la promoción del respeto por la diversidad, la cultura de paz y el diálogo interconfesional.

Con ello estaremos haciendo una valiosa contribución a la paz, la seguridad y el desarrollo, tal como lo hicimos al promover la cultura y la diversidad cultural como elementos trascendentes en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030.

Cuba está comprometida con los valores de la diversidad cultural, lo que demostramos cotidianamente con nuestra participación y posiciones en la UNESCO. Los cubanos favorecemos un clima cultural auténticamente emancipador, donde primen el protagonismo, la creatividad y la participación activa de las comunidades, los espacios para la comunicación e información, y el desarrollo y fortalecimiento de la creación artística y literaria.

Nuestros resultados en esta esfera se han logado a pesar del férreo y cruel bloqueo económico, comercial, financiero, político y cultural,  impuesto a nuestra Isla por casi seis décadas.

Cuba reconoce que el fomento y preservación de nuestra diversidad cultural requerirá esfuerzos pero, sobre todo, de compromiso político para materializar acciones concretas que den contenido a los pronunciamientos que adoptemos en esta Reunión de Alto Nivel.

Somos optimistas y confiamos en la fuerza de nuestra unidad, en la riqueza de nuestra diversidad y en la voluntad compartida de luchar por nuestro derecho a un mundo con paz y justicia para todos.

Defender hoy la diversidad cultural, equivale a defender nuestro derecho a preservar el futuro de la humanidad. En ésta, como en otras batallas por reivindicar las aspiraciones de los pueblos del Sur, el Movimiento de Países No Alineados podrá contar con Cuba.

Muchas gracias

(Tomado de Cubaminrex)

 

Editado por Martha Ríos



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