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Presidente Díaz-Canel: El pueblo de Cuba no merece el bloqueo de EEUU

por Martha Rios

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel afirmó que el bloqueo económico, comercial y financiero de EEUU contra la isla «es hoy brutal y criminal» y es algo que el pueblo cubano no merece.

En una entrevista concedida al diario español elDiario.es, el mandatario señaló que uno de los aspectos más severos de esa política es su prolongación durante más de seis décadas.

Sostuvo que el mayor cinismo radica en que esa medida está acompañada de una narrativa que trata de invisibilizar al verdadero culpable de las dificultades que enfrenta el país y atribuirlas a lo que “ellos (EEUU) han llamado Estado fallido».

Hablo de la crueldad que tiene ese bloqueo por su intensidad y además por su permanencia prolongada en el tiempo”, expresó.

Díaz-Canel agregó que “el recrudecimiento acumulado, además, persigue la asfixia económica de Cuba con el objetivo de provocar una ruptura en el seno de la sociedad, generar un estallido social y crear un pretexto para una intervención, todo ello bajo un relato que invisibiliza a los verdaderos culpables”.

Al referirse a su impacto, Díaz-Canel ejemplificó que los hospitales no cuentan con la energía necesaria debido a los frecuentes apagones, lo que ha provocado una lista de espera de más de 100 mil pacientes para intervenciones quirúrgicas, entre ellos más de 12 mil niños.

Señaló que la tasa de mortalidad infantil, que en años anteriores se situaba en alrededor de cuatro por cada mil nacidos vivos e incluso llegó a descender hasta 3,6, actualmente se sitúa en décimas por encima de nueve.

Y sigue siendo una tasa competitiva a nivel internacional, pero no es a la que nosotros estamos acostumbrados”, dijo.

El mandatario también indicó que en más de cinco meses (debido al cerco petrolero de Washington) solo ha arribado a la isla un barco procedente de Rusia con combustible, lo que permitió mejorar la situación energética durante unos 15 días.

Eso demuestra que no somos un Estado fallido. Un Estado fallido no podría sobrevivir en medio de esta situación ni mostrar que, cuando dispone de recursos, puede hacer las cosas de una manera distinta”, enfatizó.

En relación con la retirada de cadenas hoteleras internacionales como Iberostar y Meliá, Díaz-Canel afirmó que “han estado mucho tiempo apostando por Cuba, han trabajado a brazo partido con nuestras entidades turísticas, son empresarios a los cuales les tenemos mucho respeto por el apoyo que siempre han tenido y se están yendo en contra de su voluntad”.

Destacó que la presencia de estas empresas no solo contribuyó al desarrollo de la infraestructura hotelera del país, sino también a la capacitación de los trabajadores cubanos del sector.

De la misma manera que ellos han podido desarrollar sus negocios en Cuba, también han traído un aprendizaje para las partes cubanas del turismo”, señaló.

El presidente cubano manifestó que el país cuenta actualmente con una planta hotelera, a partir de las inversiones que hizo, que puede ser utilizada, mediante activos, para compensar deudas o hacer negocios.

Habrá hoteles que tendremos que operar, y estamos planteando modalidades de negocio diferentes, con cubanos que quieran invertir y administrar hoteles. Estamos abiertos a eso, y a personas de otros países o entidades que no tienen cuentas ni dependencia de EEUU, y que están dispuestos a trabajar con Cuba”, afirmó.

Agregó que estas oportunidades también han sido ofrecidas a cubanos residentes en el exterior y expresó su confianza en que “muchos van a regresar a Cuba a seguir los negocios”.

Reconoció que no será nada fácil debido “a la terquedad con que se ha manifestado la Administración norteamericana tratando de frenar el desarrollo turístico de Cuba, que sabe que es una fuente de ingreso”.

Acerca del papel de la Unión Europea y España, el dignatario expresó que “tenemos una relación excelente de trabajo con la Unión Europea, con un acuerdo de diálogo político y de cooperación que funciona”.

Puntualizó que varios países europeos, entre ellos España, con sus agencias de desarrollo y cooperación internacional, han financiado proyectos en Cuba. Y la Unión Europea es uno de los principales socios comerciales de la isla.

Hoy España es uno de los países más importantes en los vínculos comerciales con Cuba. Nos unen tradiciones, historia y lazos familiares. El Gobierno español ha sido muy respetuoso con Cuba, y la Unión Europea, en su mayoría, siempre ha apoyado la resolución cubana en Naciones Unidas contra el bloqueo…”.

Precisó que “ahora también la Unión Europea y España tienen que comprender que el bloqueo no solo afecta a Cuba, que el bloqueo está afectando a ciudadanos españoles, a ciudadanos europeos, a empresarios y a entidades europeas y españolas”.

Los bancos españoles y europeos no pueden tener relaciones con Cuba; hoy a un turista español le cuesta más trabajo llegar a Cuba, y los inversores europeos o españoles tienen que afrontar trabas coercitivas y presiones”, acotó.

Asimismo, sostuvo que “a ningún país en el mundo le corresponde el papel de ser el gendarme mundial ni de ser el que tenga los designios sobre el resto de los países».

Por lo tanto, la Unión Europea y la propia España tienen que afrontar esto y tienen que proteger a su empresariado, a sus ciudadanos. No pueden permitir que les impongan leyes extraterritoriales desde otro país contrarias a las propias concepciones que están en las constituciones europeas y en la Constitución española”, afirmó Díaz-Canel.

Más adelante, sobre la hipótesis de una invasión militar de EEUU, el presidente aseguró que Cuba quiere la paz y es un país de paz.

“Es una mentira lo que dicen los representantes del gobierno de EEUU de que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional de ese país”, dijo.

Recordó que “no le tememos a la guerra y nos preparamos para afrontar una agresión militar. Nos preparamos con el concepto de nuestra doctrina militar, que es la guerra de todo el pueblo, que es una doctrina de defensa con participación de toda la población”.

Expresó que invadir al país «costaría cientos de miles de vidas cubanas», pero también le costaría al invasor grandes pérdidas humanas en cualquier escenario.

Sería un desenlace complejo para los propios EEUU y para nuestro país, pero sería también una amenaza para la estabilidad y la seguridad de América Latina y el Caribe”, sentenció.

Sobre los escenarios diseñados por la Casa Blanca, Díaz-Canel afirmó que, en primer lugar, EEUU apuesta por la asfixia económica para generar un estallido social que sirva de justificación a una eventual intervención bajo el pretexto de una ayuda humanitaria.

Ejemplos como ese lo tenemos en Haití, y Haití cada vez es una nación más pobre y el pueblo cada vez vive una situación más compleja”, señaló.

El segundo escenario, sostuvo, consistiría en mantener un diálogo con Cuba bajo condiciones de coerción y máxima presión, con el objetivo de influir en la economía del país.

“Es seguir un diálogo con Cuba coercitivo, de máxima presión para apoderarse de la economía cubana con el fin de ocupar el país económicamente y que eso, después, les diera la posibilidad de provocar un cambio de sistema político. Es la gran aspiración de Estados Unidos”, afirmó.

Como tercer escenario mencionó la agresión militar y aclaró que “esos escenarios no los hemos construido nosotros, son los que están presentes en su retórica”.

Por lo tanto, nosotros tenemos el derecho a defendernos, a prepararnos para que no haya sorpresa y para que no haya derrota”, señaló.

Sobre la disposición a conversar, sostuvo que “podemos tener un diálogo civilizado como el que tiene Estados Unidos con otros países, que también considera adversarios, independientemente de las diferencias ideológicas”.

Pero, además, podríamos tener relaciones comerciales, intercambio cultural, académico, deportivo, científico. Podría haber turismo de ambas partes sin restricción”, apuntó.

“Nosotros siempre hemos planteado el diálogo y, por eso, funcionarios nuestros han sostenido conversaciones en las que planteamos tratar de resolver nuestras contradicciones bilaterales para encontrar áreas de cooperación en las cuales podamos avanzar con proyectos que benefician a ambos pueblos y que garanticen la seguridad de ambos pueblos, de América Latina y el Caribe, de la región en la que vivimos”, dijo.

Manifestó que son conversaciones que hay que asumir con mucha responsabilidad, con discreción y mucha sensibilidad, porque atañen profundamente a las relaciones entre nuestros países y entre nuestros pueblos, “y que nos permitan construir espacios de diálogo que faciliten avanzar en esa relación y nos alejen de la confrontación”.

El mandatario cubano reiteró que tiene que ser un diálogo sin presiones, en igualdad de condiciones, sin condicionamientos sobre cambios en el sistema político y social cubano, “sin consideraciones en cuanto a nuestra independencia, nuestra soberanía y nuestra autodeterminación; un diálogo que observe un principio de reciprocidad y respete el derecho internacional. Por lo tanto, ahí estamos poniendo líneas rojas”.

No puede haber imposición de cambio de sistema político. No están en juego los asuntos internos de nuestro país. No puede ser un diálogo partiendo de una posición de fuerza o de una presión hacia el país. Y hay que asumirlo con responsabilidad, con discreción”, expresó.

Estimó que el diálogo es necesario. “Hay muchas cosas para las cuales nosotros tenemos disposición, por ejemplo, las inversiones norteamericanas en Cuba, que haya negocios de entidades norteamericanas en Cuba. Pero quienes las limitan no somos nosotros, sino las propias leyes del bloqueo», explicó.

Refirió que si Estados Unidos quisiera tener ese tipo de relación con Cuba, tiene que levantar algunas de las limitaciones que imponen el bloqueo y las órdenes ejecutivas.

Siempre ha habido un país que ha jugado el rol de agresor y otro el rol de agredido. Estados Unidos siempre ha sido el agresor y Cuba siempre ha sido la agredida. Hay una relación también asimétrica: quien ha llevado una política agresiva, quien ha llevado una política de bloqueo, quien ha llevado una política de ofensa hacia la otra parte, ha sido Estados Unidos hacia Cuba”, dijo.

Más adelante, apuntó que “como revolucionario, siempre tiene una visión optimista de la vida. Y sin dejar de reconocer que estamos viviendo una situación muy compleja, muy dura (…).

“Somos parte de un pueblo que ha dado un ejemplo a nivel mundial de resistencia, de heroísmo. Y uno no puede traicionar esa historia. Además, confiamos en el apoyo internacional, hay mucho apoyo a que se normalicen las relaciones y haya un diálogo constructivo”, declaró.

Se refirió a que existe también la posibilidad de que el diálogo ayude a superar esta situación. Y, por otra parte, creo en la condición humana.

En el mundo hay muchos que quieren un mundo mejor, que quieren otro orden económico internacional que sea más justo, que sea inclusivo, que dé oportunidades para todos. Hay muchos en el mundo que no están de acuerdo con que haya un país que sea supremacista, hegemónico, y que dicte las reglas”, expuso.

Para el presidente de Cuba, “cada vez hay más personas, más gobiernos, más Estados que, apoyados por sus pueblos, defienden el multilateralismo y más inclusión, más igualdad y más posibilidades; que no miran con desprecio a los pueblos y a los países del sur global”.

Consideró que “esa idea tiene que cruzar el mundo, se tiene que afrontar con dignidad”.

Díaz-Canel mantuvo que la situación que enfrenta Cuba forma parte de una dinámica más amplia que, a su juicio, también afecta a otros países y regiones.

Porque lo que está pasando con Cuba no está pasando solo en Cuba. Pasó en Venezuela, ha estado pasando en ese cruel genocidio que se comete todos los días contra el pueblo palestino en Gaza, está pasando en el Líbano, con la agresión a Irán”, afirmó.

El mandatario dijo que “el mundo tiene que darse cuenta de que todos estamos enfrentando por parte del gobierno de Estados Unidos una agresión multidimensional que se expresa en una guerra a nivel global, que es ideológica, cultural y mediática”.

¿El mundo digno va a permitir que esa sea la manera de funcionar, esa perversidad? ¿O es que el mundo no puede sacar la experiencia de la historia? Esto es igual que el fascismo (…) ¿El mundo va a volver a esa barbarie? Porque el tema no es solo Cuba, lo que le está pasando a Cuba lo pueden aplicar a cualquier país”, alertó.

Fuente: Prensa Latina 

 

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