El bloqueo estadounidense a Cuba, robustecido hasta el paroxismo con el boicot a proveedores de petróleo, ha generado una corriente de apoyo al archipiélago caribeño, con énfasis en México.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador escribió un conmovedor mensaje en el que insta a hacer donativos al pueblo de la mayor de las Antillas, ante el aumento de las carencias materiales, por el cerco de la potencia del Norte.
El líder mexicano, en retiro y con aisladas intervenciones públicas, redactó un mensaje en redes sociales, en el que destaca la sugerente frase: “Me hiere que busquen exterminar al hermano pueblo de Cuba”.
La opinión refleja cuán conmovido está el curtido expresidente por lo que ocurre en la patria de José Martí.
Los cubanos han sido expuestos a lo que no pocos avizoran como una posible crisis humanitaria.
La administración de Donald Trump impide que potenciales vendedores de combustible lo suministren a Cuba, como ampara el libre comercio, en un intento de ahogar a las personas y que, por su malestar, desestabilicen al gobierno.
El exprimer mandatario mexicano entiende el alcance del cerco energético al pueblo cubano e hizo un llamado a donar a la asociación civil Humanidad con América Latina.
Esa colectividad canaliza financiamiento voluntario para la compra de alimentos, medicinas y combustible, reservados para la nación caribeña.
En una convocatoria publicada en el conocido rotativo La Jornada, activistas, intelectuales, académicos, ciudadanos y periodistas mexicanos llamaron a recaudar fondos para apoyar al pueblo caribeño.
Se trata de la población hoy sometida a más apagones, dificultades en el abasto de agua y combustible para cocinar, y con servicios de salud y educación reajustados.
La iniciativa de La Jornada se inscribe en un escenario en el que la actual jefa de Estado, Claudia Sheinbaum, ha instruido el envío a La Habana de tres cargamentos de donativos.
Antes, aprobó la venta o entrega por razones humanitarias de petróleo, el mismo que llegaba con dificultad a Cuba porque Trump ordenó detener barcos y luego cortó los suministros de Venezuela, tras el secuestro de su presidente.
Tanto en México, como en otras latitudes, desde donde han concretado donativos a Cuba, rechazan que el presidente de Estados Unidos se adjudique la potestad de decidir cómo y cuándo se puede comerciar en el mundo.
Lo anterior, que echa por tierra el Derecho Internacional, preocupa marcadamente, pues después de Cuba cualquier otro Estado puede ser expuesto a tal embestida.
