Estados Unidos e Israel desatan guerras sin preocuparse por lo que implica destinar montos millonarios a la violencia, en tanto la ONU pide financiamiento para ofensivas contra el hambre.
El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, reveló que la guerra israelo-estadounidense contra Irán consumía dos mil millones de dólares al día.
Si bien la principal potencia militar del mundo se abstiene de publicar informes al respecto, analistas toman como certeros los cálculos de Fletcher.
Estados Unidos ha desplegado su costosa tecnología contra Irán, a la par de su estrecho aliado israelí, este último nada exhausto a pesar de la colosal maquinaria de muerte empleada para su genocidio en Gaza.
Pero el análisis del titular de la agencia humanitaria de la ONU no se quedó en la revelación de la cifra de gastos militares diarios de Estados Unidos en Irán, pues añadió que hubiera salvado a 87 millones de personas en el mundo.
Se refería a la crisis humanitaria enfrentada por la ONU, al no poder reunir los presupuestos necesarios para atender focos de hambruna, desigualdades y extrema pobreza en varias latitudes.
Para paliar tales urgencias, la ONU tiene un plan por 23 mil millones de dólares, pero hasta marzo solo había cubierto una tercera parte.
No podemos olvidar los desembolsos de Israel en su operación de exterminio de palestinos en Gaza.
Tel Aviv perdió 8,6 por ciento de su Producto Interno Bruto anual, o sea 57 mil millones de dólares, hasta el alto el fuego en Gaza de octubre de 2025.
El parlamento israelí aprobó a fines de marzo un plan de gasto militar por el equivalente de unos 270 mil millones de dólares para sus ataques simultáneos en Irán y contra Hezbolah en Líbano.
El gobierno de Benjamín Netanyahu admitió la enorme carga económica de la campaña militar en Irán con respecto a las erogaciones de defensa.
Estados Unidos e Israel invierten el dinero de los contribuyentes en misiles, aviones y bombas de última generación, mediante los cuales han causado en Irán la muerte de más de tres mil personas.
Con sus ataques a Líbano, el régimen sionista dio muerte a mil 830 personas y se empeña en prolongar la contienda en Oriente Medio.
Si Estados Unidos e Israel asignaran a la ONU parte de sus abultados financiamientos dirigidos a la destrucción de vidas e infraestructuras en otras regiones, ese organismo multilateral podría responder a urgencias de los vulnerables en la Tierra.
