El Sistema de Naciones Unidas en Cuba reafirmó su compromiso de acompañar a la isla en el plan de contingencia diseñado para enfrentar el bloqueo energético.
Tal postura fue expresada por Francisco Pichón, coordinador residente del citado sistema en la Mayor de las Antillas.
Dijo que cada una de las agencias de la ONU viene trabajando con su contraparte cubana para conocer no sólo donde están las mayores necesidades, sino también los riesgos y las acciones que deben ser prioritarias.
Entre los sectores de especial atención citó: el de la salud, el alimentario, agua y saneamiento, protección a grupos vulnerables, logística y energía, así como educación.
Estamos activados para focalizarnos en actividades consideradas clave, prioritarias, partiendo de los programas existentes y redirigir nuestras capacidades, nuestras acciones en esas actividades”, afirmó.
En su reciente asamblea de afiliados, la Asociación Cubana de Naciones Unidas reconoció la labor del coordinador residente de la ONU en Cuba por su destacada colaboración.
En respuesta, Pichón expresó gratitud y recordó el nuevo marco de cooperación con Cuba 2026-2030, firmado en noviembre del pasado año, el cual se reajusta al actual escenario.
Cada agencia del Sistema de Naciones Unidas está movilizando sus capacidades e instrumentos para que las sedes regionales y globales, puedan fortalecer las capacidades para apoyar y acompañar a Cuba en un momento como este”, manifestó.
También lo están haciendo a diferentes niveles en los centros de Naciones Unidas en Ginebra y Nueva York “para que haya una respuesta y caracterización adecuadas de la situación que se genera a raíz del cerco energético”.
Expresó que se está haciendo todo lo posible “para movilizar esas alianzas y ese apoyo que se necesita hoy más que nunca”.
La Orden Ejecutiva contra Cuba firmada el 29 de enero último por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump busca asfixiar la vida del país con el bloqueo total al suministro de petróleo a la isla.
En respuesta se ha desencadenado una ola de condena y rechazo a la postura de Washington y de solidaridad con la resistencia y dignidad del pueblo cubano.
En tanto, el país ejecuta un plan de contingencia que da prioridad a la búsqueda de la soberanía energética, la producción de alimentos y la economía local, acompañada de la resistencia creativa.
