Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California, fue identificado como el presunto atacante de la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, donde participaba este sábado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El incidente durante el evento periodístico más visible del año en el país norteño ocurrió en el lobby del hotel Washington Hilton, y no se reportaron heridos entre los más de dos mil asistentes, entre quienes se encontraban, además, la esposa del mandatario, Melania Trump, así como varios miembros del gabinete.
Jeffrey Carroll, jefe interino del Departamento de Policía Metropolitana, indicó que aún desconocen la motivación del supuesto pistolero, pero confirmó que este embistió el puesto de control con una escopeta en la mano y dijo que no tenía antecedentes conocidos.
Aclaró que el presunto tirador no recibió ningún impacto de bala y fue trasladado al hospital para ser evaluado. Carroll explicó igualmente que, según la «información preliminar», el tirador era huésped del hotel.
Trump fue evacuado apresuradamente por el Servicio Secreto de la cena, en la que participaba por primera vez como presidente de Estados Unidos.
«Menuda noche la que hemos vivido en Washington D. C. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden han hecho un trabajo fantástico. Han actuado con rapidez y valentía. El autor de los disparos ha sido detenido», escribió Trump en su red Truth Social.
En otro mensaje, el ocupante del Despacho Oval afirmó que reprogramarán la cena dentro de 30 días.
El Hotel Washington Hilton tiene un precedente histórico que se recuerda ahora: el 30 de marzo de 1981 fue escenario del atentado perpetrado por John Hinckley Jr. contra el entonces presidente republicano Ronald Reagan y ello obligó a una revisión de los protocolos de seguridad presidencial.
Este hecho se suma a una serie de incidentes de seguridad a los que habría estado expuesto Trump en los últimos dos años: en julio de 2024, cuando aún era candidato presidencial, trataron de matarlo, pero solo sufrió un rasguño en una oreja y en septiembre del propio año, Ryan Routh -sentenciado a cadena perpetua- logró acceder al perímetro del club de golf en Mar-a-Lago, apuntando con un rifle que no llegó a accionar.
El pasado mes de febrero, otro hombre armado trató de ingresar al área de Mar-a-Lago, pero fue abatido por el Servicio Secreto.
Fuente: Prensa Latina
