El exministro del Supremo Tribunal Federal Joaquim Barbosa desistió de disputar la presidencia de Brasil en 2026, una decisión que reconfigura hoy el escenario electoral, según medios de prensa.
Paralelamente, la determinación puede favorecer la aspiración reeleccionista del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, opinan analistas políticos.
Barbosa comunicó su decisión a la dirección nacional del partido Democracia Cristiana (DC), organización a la cual se afilió este año con la intención de competir por el Palacio de Planalto, divulgó el portal Brasil 247.
De acuerdo con reportes periodísticos, el exmagistrado consideró que no existían condiciones políticas, financieras y estructurales para sostener una campaña competitiva, debido a las dificultades del partido para formar alianzas y garantizar recursos.
Tal renuncia ocurre a pocos días del inicio de las convenciones partidarias y obliga a Democracia Cristiana a redefinir su estrategia para los comicios de octubre próximo.
Brasil 247 apuntó también que la salida del exministro reduce la dispersión del voto opositor y modifica el equilibrio reflejado por la más reciente encuesta de la consultora Quaest.
Ese sondeo otorgó a Lula el 40 por ciento de las intenciones de voto, mientras el conjunto de sus adversarios sumó 41, y Barbosa apareció con uno.
Por su salida de la contienda, el bloque opositor perdería esa unidad porcentual y el escenario quedaría en un empate técnico, situación que, según el análisis, estrecha el margen para una definición en segunda vuelta y aumenta las posibilidades de una victoria del mandatario en la primera ronda.
No obstante, especialistas recordaron que las campañas electorales aún no comenzaron de manera oficial y el cuadro puede modificarse conforme avancen las alianzas partidarias, las convenciones y el inicio de la propaganda.
Estudios divulgados en los últimos meses le atribuyeron a Barbosa entre uno y tres por ciento de respaldo, muy por detrás de Lula y de otros aspirantes opositores.
La decisión del exmagistrado también abre interrogantes sobre el destino de sus eventuales simpatizantes y el comportamiento de un electorado que buscaba una alternativa fuera de los principales bloques políticos.
Mientras tanto, Lula continúa encabezando la mayoría de los sondeos conocidos hasta el momento y mantiene su condición de principal favorito para la consulta en las urnas. (Fuente: Prensa Latina)
