Inicio TodosDeporteSobre la cancha: Espacio solo para uno

Sobre la cancha: Espacio solo para uno

por rhc-admin

Por: Arián Alejandro Rodríguez

Y 103 partidos después, la corona está en juego. El actual rey se presenta a la batalla contra viento y marea.

El candidato a arrebatarle el puesto durante cuatro años lo hace solo por segunda vez en la historia. Ya no hay secretos, aunque las dudas de los actores principales siempre aparecen.

Argentina jugó la primera final de las Copas Mundiales de Fútbol casi un siglo atrás. La derrota pasó a ser anécdota cuando en 1978 retornó al partido de la ilusión, esta vez para celebrar en grande y en casa. Maradona regaló otra estrella, quedándose cerca de otra en 1990.

A partir de entonces se acumularon días de fracasos y fechas de sueños rotos. El verano de 2014 se clavó en la memoria albiceleste como una gran oportunidad perdida para una generación única. El desquite para algunos tardó casi una década, pero supo a liberación total.

Muchos pensaron en la última opción de Messi para completar un palmarés irrepetible. Él y varias caras nuevas no partieron en el top de favoritos. Pasaron las jornadas y las rondas hasta tener en frente a la temible Francia de Mbappé. La historia se conoce y el título cayó con el habitual tinte de tensión de color albiceleste.

En tierras norteamericanas el camino no pasó desapercibido para críticos y neutrales. Cada pase de gol o cada tanto llevó señalamiento de la otra mitad. Rivales con poco recorrido, pero sin dejar de poner en peligro el objetivo de un Lionel Scaloni con ganas de más.

Saber reaccionar ha sido una constante, sea quien sea el contrario. Quedar vivo en los compases finales resulta una temeridad en la cancha rival. No obstante, España se presenta como un muro de los imposibles, una máquina de control. Ahogan a su oponente durante el tiempo necesario encima del verde.

Con menos historial, pero los mismos deseos de bordar una más en el pecho. Tantas y tantas generaciones acuñaron la afamada frase de jugamos como nunca y perdimos como siempre. Pero Vicente del Bosque al mando de los “locos bajitos” lo cambió todo.

Sudáfrica fue el escenario perfecto para una obra maestra dentro del rectángulo de dos tonos. Los goles de Villa, las paradas de Iker y el Iniesta de mi vida. Un ciclo de época con las dos Eurocopa a la par. Mérito iniciado por otro Don Luis, siendo De la Fuente quien puede igualar la hazaña si reina en Nueva York y en Londres para 2028.

Tomado de Cubadebate

Comentarios

* Los comentarios son moderados. Radio Habana Cuba no se hace responsable de las opiniones vertidas aquí.


Ir al contenido