Cuba llevó al ámbito del grupo BRICS su denuncia sobre las amenazas de agresión del gobierno de Estados Unidos y el impacto de las órdenes ejecutivas de Donald Trump, dirigidas a reforzar el bloqueo.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, participó en Nueva Delhi en una reunión de cancilleres del bloque, al que La Habana ingresó como socio.
Particularmente esclarecedora resultó la intervención del jefe de la diplomacia de la nación antillana, al abordar los pasos de Washington hacia el reforzamiento a niveles extremos del cerco económico, ahora también energético.
La exposición del Ministro antillano se inscribe en los esfuerzos del gobierno por explicar en foros internacionales el alcance de las prácticas de los inquilinos de la Casa Blanca, generadoras de daño humano y privaciones extremas a la ciudadanía.
En efecto, el cerco energético de Estados Unidos impidió el arribo de buques con combustible durante 2026, con la excepción de un tanquero ruso.
Los cubanos deben lidiar con prolongados apagones, dificultades en el bombeo de agua así como reducción de servicios de salud, educación y transporte, que han hecho más difícil la vida cotidiana.
Los cancilleres y jefes de delegaciones participantes en el encuentro del grupo BRICS escucharon la estadística que refleja que cerca de 100 mil pacientes, incluidos 12 mil niños, esperan por una intervención quirúrgica en Cuba.
Las órdenes ejecutivas de Trump y sus medidas complementarias laceran la economía cubana y a actores internacionales, dado su carácter extraterritorial.
Se trata de uno de los ángulos de mayor interés para los miembros del BRICS, cuyos cancilleres acaban de abordar la incertidumbre económica, los obstáculos al comercio, las huellas del cambio climático y los desafíos en materia de tecnología que configuran el panorama mundial.
La mayor de las Antillas espera que la cooperación en los BRICS se fortalezca, las cuestiones del desarrollo ocupen un lugar esencial y se atiendan las denuncias de países que enfrentan problemas en su seguridad energética, alimentaria y de salud, a causa de la hostilidad de la potencia del Norte.
Cuba y el resto del Sur global tienen cifradas esperanzas en los BRICS porque, entre otras razones, tiene en cuenta los intereses y opiniones de sus miembros.
En coincidencia con una tendencia palmaria entre los países en desarrollo, Cuba ve en ese bloque un actor clave en la geopolítica global.
