Modelo económico del presidente argentino genera amplio rechazo social

Imagen ilustrativa. (Foto/archivo)

Por: Guillermo Alvarado

El incremento desmedido de los precios de algunos servicios públicos en Argentina, un programa gubernamental conocido como “tarifazo”, genera descontento en amplios sectores de la sociedad e incluso dentro del ejecutivo encabezado por el presidente Mauricio Macri hay quienes advierten sobre las consecuencias negativas del alza desmedida del costo de la vida.

Hasta ahora las autoridades se han cuidado mucho de mencionar las protestas ocurridas en las principales ciudades del país, que también fueron tocadas con pinzas por la gran prensa afín a la Casa Rosada.

Tampoco fue titular en esos medios la brutal represión ejercida el pasado jueves contra los trabajadores del ingenio azucarero Ledezma, en el departamento de Jujuy, cuando se realizaba un paro de labores convocado por tiempo indefinido.

A pesar de los 80 heridos por la policía y decenas de detenidos, la protesta continúa y varios tramos de carreteras siguen cerrados en los alrededores de la localidad de Libertador San Martín.

Los primeros ocho meses de gestión de macri representaron ya un duro golpe para los sectores más vulnerables de la sociedad argentina, que perdieron más de 200 mil empleos, cientos de pequeñas y medianas empresas debieron cerrar sus puertas, el consumo nacional cayó en 20 puntos y el repunte de la inflación ronda ya límites históricos, mientras crece de manera acelerada la pobreza.

Al mismo tiempo que se genera el malestar social, se van conociendo detalles sobre cómo el tarifazo y otros planes económicos del gobierno favorecen a grandes empresarios, cuyas ganancias están en franco aumento.

Tal es el caso del magnate Nicolás Caputo, amigo íntimo del presidente y dueño del 23 por ciento del capital de la Sociedad Argentina de Energía, Sadesa, segunda generadora del país y que verá cuadruplicados sus ingresos tras el drástico aumento de las tarifas.

Contrario al pretexto de Macri, de que esa rama industrial estaba en una situación crítica, el último balance de Sadesa reveló que en 2015 sus beneficios crecieron en 219 por ciento respecto al año anterior.

Otro gran beneficiado por los tarifazos es Marcelo Mindlin, quien acompañó al jefe de Estado al Foro de Davos, Suiza, en enero último y cuando ambos retornaron el hombre de negocios logró la compra de la filial argentina de Petrobras, lo cual lo deja en una posición envidiable en el negocio del gas.

Mindlin preside en la nación sudamericana una empresa controlada por el millonario británico John Lewis, quien obtuvo una licitación del gobierno de Río Negro para construir una represa en el Río Escondido y proveerá electricidad en condiciones de monopolio en esa región.

Son algunas pequeñas muestras de quiénes ganan con el retorno del neoliberalismo a Argentina, mientras la gran mayoría de la población, los pobres y las capas medias, pierden lo que habían conquistado en los últimos años. A buen entendedor, amigos, con pocas palabras basta. FIN

Editado por Maite González Martínez



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