Medio Ambiente 2020

Por: Pedro Manuel Otero

La Pandemia del nuevo Coronavirus y el aumento de fenómenos climatológicos durante  2020 clasifican a este año como uno de los años mas letales para la salud del planeta.

Un número récord de tormentas en el Atlántico, con huracanes consecutivos categoría 4 e incendios forestales que consumieron vastas áreas de Australia, Siberia, Estados Unidos y América del Sur,  así como 10 millones de desplazados en África y Asia por lluvias históricas, son algunas de las secuelas  del cambio climático impulsado por la actividad humana en 2020.

La Organización Meteorológica Mundial informó que los eventos de alto impacto  afectaron a millones de personas, agravando las amenazas para los seres humanos en términos de salud, seguridad y estabilidad económica que plantea la pandemia COVID-19.

El calor llegó a niveles sin precedentes en el Ártico, con consecuencias para los ecosistemas,  la  alimentación y el futuro de la humanidad. Las altas temperaturas en aumento  continuaron extendiéndose en la tierra y en el océano, cuyo 80% experimentó al menos una ola de calor en 2020. Esto tuvo repercusiones generalizadas para los ecosistemas marinos que ya de por sí sufren por aguas más ácidas debido a la absorción de dióxido de carbono.

Los indicadores del cambio climático han alcanzado una nueva magnitud: el mes de mayo fue el más cálido registrado, y las concentraciones de dióxido de carbono también establecieron un nivel estacional nunca antes conocido, advirtió la Organización Meteorológica Mundial.

Temperaturas por encima del promedio se registraron en partes de Siberia,  y causaron el deshielo temprano de los ríos Ob y Yenisei.

Lo mismo se observó en el oeste de Alaska, a lo largo de los Andes que limitan con Chile y Argentina, y sobre las regiones de la Antártida occidental y oriental. También hubo una temperatura mucho más alta que el promedio en el oeste de América del Norte, el extremo norte y sur de América del Sur, África central y sudoccidental y el sudeste asiático.

En contraste, hubo temperaturas muy inferiores al promedio en la mayor parte del centro y este de Canadá, en el este de Estados Unidos, el sur de Brasil, y partes del sur de Asia y Australia.

Con la cuarentena como forma de contención al nuevo coronavirus, los índices de polución atmosférica se redujeron en muchas grandes ciudades. En Europa urbes como Bruselas, Paris, Madrid, Milán y Frankfurt tuvieron una reducción en los niveles medios de dióxido de nitrógeno entre el 5 y 25 por ciento.

De cualquier forma, la respuesta al brote de coronavirus no ha hecho mucho para influir en los niveles de CO2. Pero la acumulación de dióxido de carbono es un poco como la basura en un vertedero: a medida que seguimos emitiendo, se sigue acumulando. La crisis provocada por el coronavirus ha ralentizado las emisiones, pero no lo suficiente.

Por su parte Cuba continuó avazando en 2020  en el cumplimiento de su Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030, jerarquizando el disfrute de un medioambiente sano y equilibrado con el respaldo de la nueva Constitución. Así lo ratificó Elba Rosa Pérez Montoya, ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, al intervenir en la Cumbre de Naciones Unidas sobre Biodiversidad, cuya celebración de forma virtual tuvo lugar en un escenario de crisis sanitaria mundial causada por la COVID-19.

Al respecto recordó que la pandemia ha provocado un retroceso de 25 años en la búsqueda de soluciones a problemas mundiales importantes.

La implementación del Programa Nacional  cubano de Diversidad Biológica en el periodo 2016-2020 ha permitido avanzar en la gestión sostenible y restauración de ecosistemas marino-costeros y terrestres; se han incrementado las acciones de prevención y enfrentamiento a las ilegalidades que afectan la diversidad biológica, adoptándose un Plan Gubernamental para atender esta problemática, y se ha fortalecido el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, que cubren el 20,4 % del territorio nacional, aseveró la   ministra.

También resaltó el incremento del uso de energías limpias con la sincronización de 63 parques solares fotovoltaicos y la introducción de la dimensión climática en sectores como turismo, agricultura, transporte e industria alimentaria, a partir de una visión integrada y un sólido basamento en los resultados científicos.

Finalmente citó entre los asuntos pendientes la implementación de programas para reducir la contaminación ambiental, incluyendo la sonora; la descontaminación de las bahías; la eliminación de los focos contaminantes a las fuentes de abasto de agua y en los asentamientos humanos.

Fuente: Sitio meuresiduo.com / Noticias Onu / Radio Bayamo

Editado por Maite González Martínez



Comentarios

  • Meli Melisa Man's gravatar
    Meli Melisa Man
    22/12/2020 06:01 am

    Excelente artículo. Gracias!


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