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Amor por Cuba en jóvenes guineanos

por Nuria Barbosa
Banderas de Cuba y Guinea Bissau

La ayuda médica cubana en el exterior también se presta en la formación de recursos humanos y hasta la fecha existen facultades de medicina en países como Angola, Bolivia, Eritrea, Gambia, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Guyana, Nicaragua, Tanzania, Timor Leste y Venezuela.

Desde 1960 hasta el 2018, se graduaron en Cuba, 35 787 profesionales de 141 países y se formaron en Guinea Bissau, Timor Leste, Venezuela, Haití, Nicaragua, Guyana y Angola, unos 41 497 médicos, de ellos 37 032 en pregrado y 4465 de posgrado.

Precisamente en Guinea Bissau, el inicio de la colaboración médica se marca en el 21 de octubre de 1976 y la facultad de medicina Raúl Díaz Argüelles se inaguró 12 de noviembre de 1986 con 30 alumnos y la primera graduación de médicos guineanos, en su propio país, fue el 24 de julio de 1992.

Hoy en esa universidad se continúa con la formación de médicos siguiendo métodos de enseñanzas aplicadas en Cuba centrada en la conjugación de la teoría con la práctica, la solución de problemas sanitarios en la comunidad y la integración de la docencia a las investigaciones y a la asistencia médica.

Adolfo Mendes
Adolfo Mendes

De ellos nos habla uno de sus graduados, Adolfo Mendes, residente en el barrio de Enterramento de Bissau y médico de esa comunidad.

«Lo que me motivó a estudiar Medicina fue haber nacido en una zona donde presencié a muchas personas sufrir enfermedades como diarreas agudas, paludismo y fiebre tifoidea, que en ocasiones terminaban en fallecimiento, debido a la falta de atención médica. En el centro de salud de mi comunidad solo había enfermeros y no médicos. Además, al terminar el liceo obtuve una excelente nota en Biología, asignatura que siempre me gustó mucho, lo que reforzó mi deseo de seguir la carrera de Medicina para poder ayudar a mi pueblo», relata el joven.

Dijo que en la facultad de medicina recibió una enseñanza gratuita y de calidad, con un fuerte enfoque en la prevención de las enfermedades, sus profesores cubanos lo trataron como a un hijo y se preocupaban por él, más allá de las tareas académicas.

«El primer año fue difícil porque provenía de un sistema educativo muy diferente al de Cuba, pero con la ayuda de los profesores logré adaptarme y las cosas mejoraron progresivamente. Recuerdo especialmente a Donellia Sánchez, a quien considero como una madre, más que una profesora de Salud Pública, fue una persona que me aconsejó mucho y de quien aprendí grandes valores», destaca el hoy galeno y que asegura que la asignatura de psiquiatría fue la más difícil en sus años de estudio.

Desea continuar con la especialidad en Cirugía o Medicina Interna, y valora a Cuba como un país interesante, acogedor y con una cultura especial aunque nunca lo ha visitado.

Edi Djeme

Edi Djeme.

Con él coincide Edi Djeme, médico formado en la misma facultad y sus motivaciones para hacerse médico reside en los deseos de poder ayudar a su pueblo. «Provengo de la zona norte donde hay muchas carencias materiales. Allá no iban médicos y los consultorios eran atendidos por enfermeros», explicó.

Se entera de la existencia de la facultad de medicina por un hermano que cursaba la universidad y le habló de la presencia de cubanos, la calidad de la enseñanza impartida y el prestigio alcanzado por el rigor docente. «Me enfoqué en obtener buenas notas y poder matricular ahí», sentenció.

Para lograr su objetivo debió pasar un examen riguroso escrito con el contenido de las asignaturas del preuniversitario, luego iniciar los estudios en la facultad de premédico con el aprendizaje correcto del idioma español y por último cursar los años de la carrera.

«La enseñanza que recibí fue de las mejores y los profesores me educaron en los valores humanistas de un médico», reconoció el joven galeno para advertir que la mayor dificultad estuvo en lo financiero pues contaba con pocos recursos para hacer los traslados de su casa a la facultad.

La asignatura con mayor dificultad para él estuvo en el idioma inglés, también la rotación por psiquiatría. Hoy desea especializarse en medicina interna o cirugía.

«No conozco Cuba, pero espero un día viajar y conocer a ese pueblo por el que albergo mucho amor. Para mí son uno de los mejores pueblos del mundo porque son capaces de ayudar a quienes lo necesitan. Lo que hacen los cubanos son de las cosas más bellas del mundo», sintetizó.

 

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