Expertos en derechos humanos de la ONU condenaron este jueves en Ginebra, Suiza, la orden ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos que declara una supuesta emergencia nacional y la imposición de aranceles a países que suministren petróleo a Cuba.
Un comunicado de prensa de la Oficina de Prensa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, indica que la disposición firmada por el presidente Donald Trump, el 29 de enero pasado, “constituye una grave violación del Derecho Internacional y representa una seria amenaza para un orden internacional democrático y equitativo”.
Se trata de una forma extrema de coerción económica unilateral con efectos extraterritoriales, mediante la cual Estados Unidos pretende ejercer coerción sobre el Estado soberano de Cuba y obligar a terceros Estados soberanos a modificar sus relaciones comerciales lícitas, bajo la amenaza de medidas comerciales punitivas”, indicaron.
Igualmente, señalaron que carece totalmente de credibilidad la alegación de que Cuba es una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos y que apoya a “grupos terroristas transnacionales”.
El comunicado fija la posición de los expertos: “a falta de autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la orden ejecutiva carece de fundamento en la seguridad colectiva y constituye un acto unilateral incompatible con el derecho internacional”, y añadieron:
No existe facultad alguna, en virtud del Derecho Internacional, que permita imponer sanciones económicas a terceros Estados por participar en un comercio lícito con otro país soberano”.
Además, advirtieron que la orden ejecutiva de Washington viola directamente los principios de igualdad soberana, no intervención y libre determinación, pilares esenciales de un orden internacional democrático y equitativo, tal como se establece en el Artículo 2(1) de la Carta de las Naciones Unidas.
Argumentaron que dicha orden también elude los marcos multilaterales que rigen el comercio y la seguridad internacionales, incluida la Organización Mundial del Comercio.
Un orden internacional democrático es incompatible con prácticas mediante las cuales un Estado se arroga la autoridad para dictar las políticas internas y las relaciones económicas de otros, valiéndose de amenazas y coerción”, manifestaron.
Al mismo tiempo expresaron su profunda preocupación por las consecuencias humanitarias previsibles de restringir los suministros de combustible a Cuba.
Obstruir las importaciones de combustible podría provocar una grave crisis humanitaria, con efectos indirectos sobre los servicios esenciales, lo que genera serias preocupaciones en virtud del derecho internacional en materia de derechos humanos”, agregaron.
Instaron al Gobierno estadounidense a revocar de inmediato la orden ejecutiva y poner fin al uso de medidas económicas extraterritoriales.
La orden ejecutiva agrava los efectos de la ya existente e ilegal designación de Cuba como “Estado patrocinador del terrorismo” por parte de EEUU.
Precisó el comunicado que los expertos de Naciones Unidas llamaron a todos los Estados a no reconocer ni validar estas acciones de la Casa Blanca contra Cuba.
Fuente: Prensa Latina
