A Daniel Noboa se le ha complicado el panorama. Nada bien ha comenzado el 2026 para el presidente ecuatoriano, que ha visto caer de manera sostenida la aceptación a su gestión, mientras crece la posibilidad de un pedido de revocación de su mandato.
Sondeos de opinión han arrojado un resultado adverso para Noboa. En la actualidad el apoyo ciudadano al jefe de Estado se sitúa por debajo del 50%.
Por ejemplo, una encuesta del Centro de Investigaciones y Estudios Especializados, realizada a finales de enero, reveló que solo 37% de los consultados respalda la gestión del presidente, la cifra más baja desde que inició su segundo mandato en mayo del pasado año.
El malestar de los ecuatorianos aumenta. Setenta y uno por ciento se muestra pesimista ante la situación actual del país andino, donde ha ido ganando terreno la violencia.
De hecho el pasado año concluyó, de acuerdo con datos oficiales, con nueve mil 216 muertes violentas, dos mil 153 más que en 2024.
En medio del creciente descontento popular, va cobrando fuerza la posibilidad de promover un recurso de revocación del mandato de Noboa, esbozada por la oposición y la FENOCIN, Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras.
El presidente de esa organización, Guido Perugachi, señaló que FENOCIN aprobó en asamblea buscar el término del mandato de Noboa, pues no ha cumplido nada de lo prometido en su campaña electoral y, en protesta por la represión contra los dirigentes indígenas durante el paro nacional del pasado año por el alza del precio de los combustibles por la eliminación de los subsidios.
Perugachi apuntó que el mandatario solamente ha pagado al Fondo Monetario Internacional, y ha descuidado la salud y educación, al tiempo que la constante declaratoria de estados de excepción y militarización de las calles no han llevado a una disminución de la violencia.
Sin embargo, llevar a término la propuesta no es fácil. Ésta solo podría empezar a prosperar a partir del 24 de mayo, fecha en que Noboa cumple su primer año de mandato, un requisito establecido por la Constitución de Ecuador.
Los expertos aclaran además, que se requiere el apoyo de al menos 15% del padrón electoral, lo que se traduce en la recogida de más de dos millones de firmas.
A esto se suma que la moción de censura debe ser aceptada por el Consejo Nacional Electoral, señalado por la oposición por su alineamiento con el gobierno de Noboa.
Mientras se acentúa el descontento popular por la gestión del presidente, y el país sigue atrapado en una ola de violencia.
