El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa pronunció un discurso sobre el Estado de la Nación ante el Parlamento, en el que vinculó el concepto de libertad con la situación que enfrentan varios pueblos del mundo.
No podemos considerarnos libres mientras los pueblos de Cuba, Palestina, Sudán, Sahara Occidental y de otros lugares sufran ocupación, opresión y guerra”, afirmó.
Ramaphosa enfatizó que la libertad debe ser entendida como un principio universal y no selectivo.
En ese sentido, reafirmó la decisión de su país de mantener una política exterior basada en la defensa del derecho internacional, la autodeterminación de los pueblos y el multilateralismo.
El jefe de Estado sudafricano defendió la necesidad de alcanzar una solución justa y duradera para Palestina.
Asimismo, condenó las sanciones y presiones contra Cuba, y se refirió a los conflictos prolongados en Sudán y el Sahara Occidental como situaciones que demandan atención y resolución.
La postura de Ramaphosa se inscribe en la línea histórica de la política exterior sudafricana trazada tras el fin del apartheid, estrechamente vinculada a los principios defendidos por Nelson Mandela.
Desde 1994, Pretoria promueve una diplomacia orientada a la solidaridad con pueblos en situación de ocupación o conflicto.
Sudáfrica se presenta como una voz del Sur Global que articula su experiencia histórica contra la segregación racial con una agenda centrada en la justicia internacional, la soberanía y el multilateralismo efectivo.
Fuente: Almayadeen
