La relatora de Naciones Unidas para la libertad de asociación y asamblea, Gian Romero, expresó su preocupación por lo que calificó como un retroceso democrático en Ecuador, marcado por persecuciones políticas y denuncias de desapariciones forzadas contra líderes sociales.
A través de publicaciones en su perfil de X, Romero señaló que existe un “deterioro cívico” en ese país, y cuestionó las medidas adoptadas por el Gobierno de Daniel Noboa, en particular las dirigidas contra organizaciones no gubernamentales críticas de la situación política y social.
Un ejemplo de mecanismo represivo hacia las organizaciones es la Ley de Transparencia aprobada de forma exprés.
Romero advirtió que la Corte Constitucional, considerada un contrapeso en las decisiones del Ejecutivo, enfrenta una persecución constante, lo que incrementa la vulnerabilidad institucional y debilita el equilibrio democrático.
En las comunicaciones enviadas al Gobierno ecuatoriano también se subraya la situación de defensores de derechos humanos y pueblos originarios, quienes estarían expuestos a amenazas, hostigamientos y otros actos de riesgo.
La respuesta del presidente Noboa fue enfática: pidió a la ONU que refuerce su preocupación hacia la sociedad civil y que documente los más de 9.000 homicidios registrados en 2025, así como los más de 1.800 asesinatos ocurridos en lo que va de 2026.
El mandatario agregó que no existen informes suficientes sobre víctimas de trata de personas, minería ilegal y otros delitos que afectan gravemente a la población.
El intercambio entre la ONU y el Ejecutivo refleja un escenario de tensión política y social en Ecuador, donde se cruzan las preocupaciones internacionales por los derechos humanos con la urgencia del gobierno de atender la crisis de violencia interna.
Fuente: TeleSur
