La Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria (IFCO) denunció en Washington que el asedio económico del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba es un acto de guerra cruel e ilegal, un acto brutal y lento de castigo colectivo.
Al recordar que, en el transcurso de tres meses, la administración de Donald Trump impuso “un bloqueo de combustible que ha provocado una crisis energética y sanitaria mortal”, un llamamiento del grupo señala:
Condenamos estos actos crueles y estamos comprometidos a luchar contra ellos en defensa de la vida. No debemos normalizar el genocidio lento de toda una nación. No guardaremos silencio”.
El texto, firmado por Claudia De la Cruz, directora ejecutiva de IFCO, también rechazó el incremento, mediante la coacción del “ataque contra las brigadas médicas que prestan servicio en comunidades pobres del continente, mediante la coacción a los Estados nacionales anfitriones; y, más recientemente, ha intensificado su ofensiva amenazando con sanciones a cualquier empresa o banco extranjero que trabaje con Cuba”.
El comunicado advirtió que el objetivo es aislar por completo a Cuba y mantenerla fuera del sistema bancario internacional, mientras dentro de la isla este cerco económico unilateral “impuesto por Estados Unidos (que) está diseñado para generar disturbios civiles a toda costa”, con el propósito de forzar el buscado cambio de régimen.
Sin embargo, durante décadas esta ha sido una estrategia fallida de las distintas administraciones de la Casa Blanca”, apostilló IFCO.
La Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria destacó la resistencia continua del pueblo cubano a todas las presiones, “en defensa de su proyecto socialista”.
Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, no renunciaremos a nuestra solidaridad con Cuba”, sentenció.
IFCO defendió el derecho de Cuba como nación soberana e independiente y reiteró que el país caribeño “nunca ha representado una amenaza para el pueblo de los Estados Unidos”.
El bloqueo contra Cuba forma parte de una larga historia y de la realidad actual de políticas genocidas de los Estados Unidos: la negación sistemática de atención médica a las comunidades negras, morenas y pobres (…) la destrucción de la educación pública; la criminalización de la pobreza; y unos presupuestos de guerra interminables que dejan a nuestra propia gente sin hogar”, sentenció el llamado.
IFCO afirmó que “el mismo gobierno que bloquea el acceso a medicinas para los niños cubanos es el que también recortó programas vitales para nuestros propios niños aquí”.
Exigimos un cambio fundamental. Respeto a la soberanía de Cuba y a su derecho a la autodeterminación. Relaciones diplomáticas, no hostilidad. Colaboración y el fin del estrangulamiento económico. ¡Pongan fin al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba! ¡Dejen vivir a Cuba!, concluyó.
En su llamado a la acción, IFCO dejó claro que “el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba es un crimen de lesa humanidad”, y pidió que los votantes, entre otras demandas, exijan a su representante en el Congreso que copatrocine la legislación destinada a esta política hostil de Washington.
La organización religiosa fue fundada en 1967 por el guía espiritual, reverendo Lucius Walker (1930-2010).
Fuente: Prensa Latina
