En un diálogo directo y cargado de vivencias, jóvenes residentes de las Ciencias Médicas, de La Habana, compartieron este lunes cómo el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos impacta de manera criminal en su quehacer diario, la formación profesional y la vida de los pacientes cubanos.
El encuentro, que contó con la presencia de Meyvis Estévez Echeverría, primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), y Tania Margarita Cruz Hernández, primera viceministra de Salud Pública, se desarrolló en un ambiente de reflexión y denuncia, en el marco de las celebraciones por el 4 de abril.

Foto: Omara García Mederos
Alejandro Pérez Fonteboa, del Instituto Nacional de Oncología (INOR), explicó que el déficit de combustible, agravado por el recrudecimiento del bloqueo, provoca averías en grupos electrógenos, lo que pone en riesgo equipos de alta tecnología como los de radioterapia e imágenes.
“Una avería de estos equipos supone inversiones millonarias”, advirtió y denunció la imposibilidad de acceder a fármacos de primera generación como anticuerpos monoclonales e inmunoterapia, vitales para prolongar la supervivencia en enfermedades oncológicas.
Por su parte, la doctora Marileidys Collado Martínez, residente de Endocrinología, se refirió a la imposibilidad de adquirir tecnologías como bombas de infusión continua de insulina o sensores de glucosa para pacientes con diabetes tipo 1, lo que impide prevenir complicaciones a largo plazo, especialmente en niños.
Alertó, también, sobre la carencia de hormonas de crecimiento desde noviembre de 2021 y el déficit de antitiroideos, que ha provocado crisis tirotóxicas reportadas en embarazadas y niños desde varias provincias.

Foto: Omara García Mederos
María Claudia Torres, residente de Cardiología, detalló las afectaciones en su especialidad y señaló la falta de marcapasos, cuyo déficit alarga la estancia hospitalaria de pacientes con arritmias malignas, y la falta de stents, lo que obliga a recurrir a cirugías de tórax abierto más invasivas o a estadías prolongadas.
Mencionó la obsolescencia y falta de repuestos para equipos de tomografía, imprescindibles para el diagnóstico cardiovascular.
Ricardo Rodríguez González, secretario del Comité UJC de Ciencias Médicas, moderó el diálogo y destacó cómo el bloqueo se ha vuelto más visible y profundo, afectando incluso la formación de los jóvenes galenos, por ejemplo al limitar el acceso a bases de datos científicas internacionales, vitales para sus tesis de especialización.
Los jóvenes coincidieron en que, a pesar de las inmensas dificultades, el personal de la salud mantiene su compromiso y sensibilidad con los pacientes.
No obstante, subrayaron que el bloqueo es un genocidio silencioso que le cuesta a Cuba miles de millones de dólares anuales, dinero que podría salvar vidas y garantizar tratamientos por años.
Fuente: ACN
