Elena Masera Arigone entrega su tiempo y energías a trabajar voluntariamente en la filial de Tesino de la Asociación de Amistad Suiza-Cuba, con el mérito de ser la persona anónima que administra los fondos para financiar los proyectos solidarios que benefician al pueblo cubano.
Su grupo cuenta con unos 250 miembros que cada año pagan una cuota monetaria y realizan donaciones en dinero o en productos y medicamentos, para hacer llegar a la isla caribeña. Además, organizan actividades culturales para incrementar los fondos con la venta de artesanías, comida tradicional cubana y mojitos.
«En esos eventos culturales o académicos hablamos sobre la resistencia de Cuba frente al imperialismo. Difundimos la verdad de los acontecimientos cubanos y hacemos reflexionar sobre la importancia de ayudar a mantener la Revolución», nos dice la activista solidaria que también integra otros grupos a favor de la soberanía de Palestina.
¿Cuáles son los principales proyectos solidarios que acometen?
El proyecto principal que hemos desarrollado en los últimos años consiste en la “Maleta solidaria”. Acopiamos medicamentos por donaciones o por trámites en algunas farmacias donde laboran personas colaborativas y nos dan aquellas medicina que no son vendidos. Luego buscamos viajeros, posiblemente turistas que van a Cuba para que lleven la maleta llena de medicamentos. Pagamos el billete del boleto aéreo de la maleta y damos instrucciones para que la haga llegar a nuestra representante de la Asociación en Cuba.
En este momento la dificultad principal está en el hecho de que prácticamente no viajan turistas a Cuba, por eso una gran cantidad de medicamentos lo hemos llevado este año en el convoy de Nuestra América, que viajó en marzo y abril.
En esas ocasiones cargamos 40 kilogramos de medicamentos por pasajeros. La compañía aérea Neos nos regaló muchos kilos con la posibilidad de llevar medicamentos sin pagar. De igual forma los enviamos por carga no acompañada.
Nos involucramos en la electrificación y en el cambio de matriz energética para Cuba. Pudimos instalar paneles solares y baterías a la sede del ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos) en Trinidad. La dificultad para ello estuvo en la imposibilidad de realizar transaciones financieras por los bancos y hubo que llevar efectivos para comprar e instalar la tecnología.
No obstante en esta semana ya estamos inaugurando ese objeto de obra, que lo patrocinó la filial de Tesino de la Asociación Suiza Cuba y yo me siento muy feliz porque se trata de un espacio donde muchas personas encuentran solidaridad desde cualquier parte del mundo. Allí hay un poquito de energía eléctrica para cargar los equipos recargables de las familias cubanas y con eso sobrellevar los molestos apagones.
Recientemente la comunidad de Russo nos reunimos para celebrar los profundos vínculos que unen a nuestros pueblos.
Este encuentro no solo fue una oportunidad para compartir tradiciones y disfrutar del calor de la cultura caribeña, sino también un espacio para reafirmar el compromiso social de la comunidad suiza con proyectos de gran valor humano, como el Convento Belén de La Habana».
¿Han estado involucrados en otras acciones con diversas organizaciones?
Nuestra sección del Tesino de la Asociación Suiza Cuba también hace parte de la coordinación de solidaridad con Cuba que involucra 13 asociaciones de Italia. Entre todos participamos en actividades que cada cada asociación organiza. A veces se nos dificulta viajar largas distancias por la carestía de los precios pero tratamos siempre de participar de alguna forma.
Y en concreto participamos con financiamiento y con insumos para armar contenedores. En ellos podemos enviar artículos y productos de mayor tamaño como sillas de ruedas, equipamiento médico e insumos diversos para los hospitales».
¿Qué te hace trabajar por este sentido de la solidaridad?
Amo a Cuba, a su pueblo, a la filosofía de vida y al proyecto que lamentablemente los verdugos imperialistas no le dejan construir. Allí se aspira a una sociedad de justicia social y mi posición es no formar parte de la tribu de los indiferentes.
Así que me agrada hacer algo por Cuba, al igual que por Palestina. Esencialmente no me gustan las injusticias y todo lo que yo pueda hacer, aunque sea echarle una gotita en el mar de la solidaridad, lo hago. Y amor con amor se paga, ¿no? decía José Martí».
