Una delegación de más de 50 estadounidenses visitan La Habana con el propósito de participar en las actividades por el Primero de Mayo y en el Encuentro Internacional de Solidaridad que sesionó acompañado del Simposio Internacional de Trabajo Sindical.
Coordinado por el Comité Manos fuera de Cuba, en Los Ángeles, la comitiva despliega una amplia agenda de visitas a instituciones de la educación, la cultura, el deporte, la ciencia y la salud, para proponer más acciones en contra del bloqueo y apoyar a la Revolución.
Así lo destaca Cliff Smith, secretario tesorero, del sindicato de trabajadores reparadores de techos, quien también asistió la semana pasada a un curso de pasantía impartido por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en el Centro de Convenciones Lázaro Peña, de La Habana, bajo el título: El movimiento sindical latinoamericano y los procesos políticos en la construcción de la unidad en el contexto actual.
«Estoy en un país hermoso con personas muy hospitalarias y generosas. En el pueblo hay mucha cultura, desbordan dignidad y los admiro por su resistencia.Es importante para los trabajadores de EE.UU, reconocer que los cubanos son aliados de nuestra masa obrera, no son enemigos. Quienes crean los problemas en los Estados Unidos son los mismos que ocultan los valores de los cubanos y quieren señalar que son una amenaza para los norteamericanos», dijo el sindicalista.
Con él coinciden dos abogados miembros de su delegación: Michael Riggins y Anna Capati, quienes elogiaron el modelo social cubano por cubrir las necesidades del cien por ciento de la población en sectores sensibles como la educación y la salud, a pesar de contar con pocos recursos causados por el genocida bloqueo de Estados Unidos.
«Quisiera regresar a mi país, correr la voz y dar el mensaje de que en Cuba se vive feliz a pesar de las limitaciones económicas. Diré que el pueblo cubano goza de libertad y puede expresarse libremente. Además pueden superar las adversidades con ingenio y creatividad», aseguró Michael Riggins.
Mientras ella, apuntó: «Como trabajadora social veo que las dificultaes internas en Estados Unidos están empeorando cada día. Vivimos en un país de grandes riquezas y que no puede solucionar los problemas más básicos de su población. En los discursos de los dirigentes escuchamos que no hay sufiente dinero para cubrir los gastos en educación, salud y seguridad social. Sin embargo, en Cuba con carencia de recursos y bloqueado puede brindar cobertura total publica y gratuita a su población. Aquí se buscan soluciones a los problemas con ingeniosidad, y eso es algo que debe aprender la Casa Blanca».

Otro compañero, Gerardo Delgado, vive en Miami, La Florida, su padre es cubano del municipio Guanabacoa y labora impartiendo clases de matemáticas en la universidad. Comenta que en su ciudad la propaganda es tóxica sobre Cuba, con información tergiversada y falsa, «lo que he visto es totalmente lo opuesto a esa narrativa», aseguró.
«Tuvimos un encuentro con combatientes cubanos que lucharon por la independencia de Angola y me sorprendió que un país asediado por el bloqueo pueda enviar ayuda a otras naciones, no hablo solo de soldados sino de médicos y maestros. Eso es grandioso y te enseña a defender la humanidad», precisó para concluir que desea aprender a bailar en Cuba.
La delegación estadounidense está integrada por líderes y activistas de nueve sindicatos, entre ellos Teamsters, Amazon Labor Union, Service Employees International Union, International Association of Machinists, International Brotherhood of Electrical Workers, United Union of Roofers and Waterproof Workers, United Domestic Workers (California), Hawthorne Federation of Classified Employees y la American
