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Un escudo inmunológico para nuestros mayores

por Pablo Rafael Fuente
Fármaco Biomodulina T

Ante la circulación del virus del Chikungunya y sus dolorosas secuelas, el Sistema de Salud cubano despliega una estrategia proactiva, basada en la ciencia nacional.

El pasado 8 de diciembre inició, en el área de Salud del policlínico Abelardo Ramírez, en el municipio de Plaza de la Revolución, una intervención sanitaria dirigida a proteger a la población adulta mayor.

La protagonista es la Biomodulina T, un inmunomodulador de producción nacional, cuyo propósito es fortalecer las defensas naturales del organismo en este escenario epidémico.

La iniciativa, más que un simple tratamiento, es un estudio de intervención diseñado para evaluar, bajo condiciones reales, la capacidad de este fármaco para prevenir contagios graves, y mitigar las secuelas inflamatorias que suele dejar la enfermedad.

¿POR QUÉ ES NECESARIA ESTA INTERVENCIÓN?

La razón fundamental para enfocarse en los adultos mayores la explica el doctor en Ciencias Alexis Labrada Rosado, director de Investigación y Desarrollo del Centro Nacional de Biopreparados (BioCen): «El adulto mayor se caracteriza por un proceso que se llama inmunosenescencia, quiere decir envejecimiento del sistema inmune».

Este fenómeno natural hace que las defensas sean menos efectivas para combatir infecciones y, a la vez, más propensas a reacciones inflamatorias desmedidas.

El Chikungunya, precisamente, puede desencadenar una inflamación crónica y debilitante en las articulaciones. Por tanto, fortalecer y modular el sistema inmune en este grupo etario no es solo una opción, sino una necesidad de salud pública.

EL MECANISMO: REFORZAR LAS «CÉLULAS DE LA MEMORIA» INMUNE

Biomodulina t actúa como un potente regulador del sistema inmunológico. Su mecanismo clave, detallado por Labrada Rosado, es su capacidad para «regenerar las células t, que son las células fundamentales del sistema inmune adaptativo, aquel que aprende y recuerda los patógenos».

Al estimular estas células, el fármaco no ataca al virus directamente, sino que «prepara el sistema inmune para enfrentar una infección viral» y, de esta forma, puede «limitar el daño».

La hipótesis científica es que, al estar mejor preparado, el organismo controla mejor la replicación viral (la viremia), lo que se traduce en una enfermedad más corta, menos severa y con menores secuelas a largo plazo.

DISEÑO DEL ESTUDIO: COMPARACIÓN Y ESQUEMAS INNOVADORES

La intervención tiene un riguroso diseño científico. Está liderada por la doctora Odalis María de la Guardia Peña, especialista de segundo grado en Inmunología, del Instituto de Hematología e Inmunología (IHI), y por la doctora Liz Caballero González, del policlínico sede. Participan cerca de 700 personas de entre 70 y 74 años, un rango de alta vulnerabilidad.

Un aspecto innovador es que se compara la Biomodulina t con su análogo Timalin (de origen bielorruso), siguiendo dos esquemas:

Esquema corto (5 días): Este se prueba por primera vez con Biomodulina t, lo que podría ofrecer una opción terapéutica más práctica a futuro.

Esquema largo (6 semanas): El mismo protocolo validado con éxito durante la pandemia de la COVID-19.

Esta comparación permitirá generar evidencia sólida sobre la eficacia de ambos fármacos y sus esquemas de administración. El área de Salud fue seleccionada por su experiencia en investigaciones, su elevada población adulta mayor y la reciente sospecha de casos de arbovirosis, lo que la convierte en un escenario ideal para este «estudio de mundo real».

UNA ESPERANZA TERAPÉUTICA PARA QUIENES YA PADECIERON LA ENFERMEDAD

La intervención no solo mira hacia adelante. Uno de sus objetivos más humanitarios es evaluar el posible efecto terapéutico en personas que ya sufrieron el Chikungunya y arrastran secuelas.

«En estos pacientes que tienen secuelas inflamatorias, artralgias, inflamación en las articulaciones, Biomodulina t pudiera tener también un efecto terapéutico», precisó el Director de Investigación y Desarrollo del BioCen.

Si los resultados son positivos, se abriría una nueva vía para aliviar el dolor y la limitación funcional que afectan la calidad de vida de miles de cubanos tras la infección.

 

SEGURIDAD Y EXPERIENCIA: UN FÁRMACO CON TRAYECTORIA

Un pilar fundamental para aplicar este medicamento a una población amplia es su perfil de seguridad. La Biomodulina t no es un producto nuevo; cuenta con más de 30 años de producción en Cuba.

La doctora De la Guardia Peña significó que «tiene un perfil de seguridad muy bueno, con muy escasas reacciones adversas y de poca magnitud».

Esta trayectoria, sumada a su capacidad de producción a gran escala, la hace una herramienta confiable y disponible para las estrategias de Salud Pública.

¿POR QUÉ ENTONCES ES UNA INTERVENCIÓN Y NO UN ENSAYO?

La doctora De la Guardia Peña lo explica con claridad: «Nosotros estamos haciendo un estudio de intervención, porque ya son medicamentos conocidos, porque es una enfermedad conocida».

El objetivo inmediato es mejorar la calidad de vida y la salud del grupo poblacional seleccionado (adultos mayores de 70-74 años), aprovechando las potencialidades de un fármaco seguro.

Paralelamente, se recogen datos científicos para comparar esquemas de administración y fortalecer la evidencia sobre su efectividad en este contexto específico.

Esta intervención no prueba un producto nuevo, explica, sino que se aplican, de manera organizada y monitorizada, tratamientos ya existentes y seguros, con un fin protector y terapéutico ante una necesidad epidemiológica concreta, a la vez que genera conocimiento para la toma de decisiones futuras.

POTENCIALIDADES AMPLIAS: DESDE LA PEDIATRÍA HASTALA ONCOLOGÍA

Las potencialidades de Biomodulina t trascienden el contexto actual. Es un medicamento versátil, que ya tiene indicación aprobada para el tratamiento de la hipoplasia tímica en niños, una grave afección inmunológica. Además, se investiga su uso en la recuperación de pacientes oncológicos, después de la quimioterapia y en combinación con otras terapias contra el cáncer.

UNA RESPUESTA INTEGRAL Y CIENTÍFICA

La intervención con Biomodulina t es un ejemplo del enfoque integral de la ciencia y la Salud Pública cubanas: preventivo, terapéutico y basado en evidencia. Representa una apuesta por un producto nacional para proteger a los más vulnerables, buscando no solo evitar nuevas infecciones, sino también reparar el daño de las ya ocurridas.

Bajo la supervisión de comités de ética y la autoridad reguladora, este estudio generará conocimientos vitales para enfrentar no solo el Chikungunya, sino también futuros desafíos epidemiológicos.

Fuente: Granma

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