EE.UU. 2020: ¿Deciden ellas? (+Foto)

Imagen ilustrativa tomada de 123RF

Por Guillermo Alvarado/RHC

Las mujeres blancas de Estados Unidos tuvieron que esperar más de un siglo, desde que se redactó la Constitución en 1789, hasta que se aprobó la decimonovena enmienda en 1920, para tener derecho de acudir a las urnas y elegir a sus gobernantes, si bien en algunos pocos sitios del país eso ocurrió antes.

Para las féminas negras el camino fue mucho más demorado, porque hasta 1965, es decir 100 años después del fin de la Guerra Civil, se convirtieron en ciudadanas con plenos derechos, aunque no con plenas oportunidades.

A la postre, sin embargo, este sector de la población se ha mostrado mucho más dinámico, organizado y entusiasta que los hombres respecto a los procesos electorales y su participación en ellos.

De acuerdo con el Centro Pew de Investigaciones, con sede en Washington, en 2016, cuando salió electo Donald Trump, ellas representaron el 53 por ciento de los votantes y los hombres el 47.

Según un artículo de Jean-Sébastien Stehli  publicado en la revista Madame, del diario francés Le Figaro, ahora en 2020 ellas podrían tener en sus manos la decisión de quién será el próximo presidente de la potencia norteña.

 Por eso Trump está buscando mantener el voto de los habitantes de los barrios de clase media suburbanos, cuya población es 65 por ciento blanca.

Allí hace 4 años el 53 por ciento de las mujeres sin preparación universitaria sufragaron por el candidato del partido Republicano, a pesar de que la aspirante por los demócratas era Hillary Clinton.

Las cosas, sin embargo, podrían esta vez ser diferentes, señala Stehli, porque hay una parte de las féminas decepcionadas con las políticas del gobierno.

Una de ellas fue el nombramiento para la Corte Suprema de Justicia de Brett Kavanaugh, quien fuera acusado de hostigamiento sexual.

En este mismo sentido está el fallecimiento de la magistrada Ruth Bader Ginsburg, un ícono de la defensa de los derechos femeninos, y la propuesta en su lugar de Amy Coney Barrett (en la foto), una mujer conservadora y feroz opositora a la interrupción voluntaria del embarazo, un tema candente en esa sociedad.

Las mujeres también se sienten defraudadas por el pésimo manejo de la crisis sanitaria por la covid-19 y el derrumbe de la economía.

Naturalmente esto no significa que habrá una migración masiva de este voto hacia Joe Biden, el rival de Trump, pero explica de alguna manera la prisa que este último mostró por volver a la campaña, a pesar de que dio positivo a la Covid-19 y la Casa Blanca es un foco de contagios.

Faltan tres semanas para los comicios y muchos ya votaron anticipadamente y otros están seguros de por quién lo van a hacer. La gran pregunta es ¿serán ellas, las mujeres, las que tendrán en sus manos el fiel de la balanza?   

Editado por Martha Ríos



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