Dos semanas, y contando (+Foto)

Con sus violentos ataques está demostrando que su talón de Aquiles en esta contienda
es el torpe manejo que hizo de la Covid-19. Foto: Archivo

Por Guillermo Alvarado/RHC

Al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le gustaría mucho que cada día de las próximas dos semanas tuviese por lo menos 48 horas, de tal forma que le permitieran remontar la diferencia que lo separa de su contrincante, Joe Biden, en su apremiante carrera por mantenerse en la Casa Blanca.

Es el tiempo que falta para las elecciones del 3 de noviembre, un proceso que ya está prácticamente en la recta final y donde cada momento cuenta porque, si bien el candidato del partido Demócrata está a la cabeza de los sondeos, todavía no hay nada decidido.

No obstante, algunas señales significativas están apareciendo en el campo de los republicanos. Quizás la más importante de ellas sea que al magnate presidente le están comenzando a fallar los nervios y se busca enemistades peligrosas.

Es así como se pueden interpretar los insultos proferidos hace unos días contra el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas, y sus cercanos colaboradores, a los que calificó de “idiotas” que se equivocaron en la lucha contra la covid-19.

Fauci es sin duda alguna uno de los profesionales mejor calificados en ese país y sus criterios son muy respetados por la comunidad científica.

Trump se quejó de que los medios le dan mucho espacio al doctor. Sale mucho en televisión, dijo, y no podía ser de otra manera en medio de una crisis sanitaria que ha costado hasta la víspera ocho millones 260 mil enfermos y 220 mil fallecidos, los números más grandes para un país en todo el mundo.

Con sus violentos ataques, el candidato a la reelección está demostrando que sabe, y teme con toda razón, que su talón de Aquiles en esta contienda es el torpe manejo que hizo de la enfermedad, que se salió totalmente de control y arrastró consigo a la economía.

Y como un boxeador que tiene algunos puntos de ventaja y que ya le abrió una herida a su adversario, Biden (en la foto) concentra sus golpes precisamente en ese lugar, lo que saca de quicio a Trump, desesperado por cambiar de tema.

Foto: Archivo

De acuerdo con David Brooks, corresponsal en Estados Unidos del diario mexicano La Jornada, el presidente se enreda también en otros temas.

Durante un mitin se jactó de que si necesitase más dinero para la campaña, sólo tendría que llamar a alguna empresa, como Exxon, y decirle que a cambio de algunos permisos estaría encantado de recibir unos 25 millones de dólares.

Solo que… eso es ilegal en la nación norteña.

Trump quisiera alargar el tiempo, sin advertir que lo mejor sería que se acortase, para evitarle más errores que podrían costarle caro ahora que la cordura, la poca con que cuenta, lo comienza a abandonar.        

Editado por Martha Ríos



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