Bolsonaro quiere un Brasil armado

Desde que asumió la jefatura de estado, hace dos años, no ha ocultado Bolsonaro su predilección por las armas de fuego y en ese camino ha guiado su gestión.

Por María Josefina Arce.

En 2020 en las calles de Brasil aumentó la presencia de armas de fuego, resultado de la política del presidente Jair Bolsonaro de facilitar la posesión y porte de estos artefactos.

La Policía Federal del gigante suramericano informó que en el pasado año se registraron 179 771 nuevos armamentos, 91 por ciento más que en 2019.

Desde que asumió la jefatura de estado, hace dos años, no ha ocultado Bolsonaro su predilección por las armas de fuego y en ese camino ha guiado su gestión.

En un país que en 2017 batió el récord de homicidios con un promedio de 7 por hora, el ex militar ha emitido decretos para agilizar y reducir las reglas para el acceso a estos aparatos, una de sus promesas electorales.

Como afirmara el ex presidente Luis Inacio Lula Da Silva es este un aspecto sobre el cual Bolsonaro no mintió a los brasileños.

Y la realidad es que el número de armas en mano de civiles se ha incrementado, pero también por supuesto,  las acciones violentas asociadas a ellas.

Los expertos señalan que la presencia de este tipo de artefacto en un ambiente de conflicto tiende a transformarse en letal.

Instituciones especializadas han alertado igualmente que uno de los efectos colaterales que provoca esta situación es que muchas armas están siendo robadas y comercializadas en el llamado mercado ilegal, sin ningún tipo de control.

A pesar de este panorama, Bolsonaro anunció en los últimos días que el gobierno prepara de 2 a 3 nuevos decretos para continuar facilitando a la población el acceso a estos armamentos.

Por demás, en diciembre pasado la Cámara de Comercio Exterior de Brasil decidió reducir de 20% a cero el impuesto a la importación de pistolas y revólveres. Una medida felizmente suspendida por el Supremo Tribunal Federal que opinó que la reducción del gravamen contradecía el derecho a la vida y a la seguridad.

Tengamos en cuenta que aún con la existencia de este impuesto solo en agosto de 2019 en Brasil entraron más de 25 MIL revólveres y pistolas autorizadas por el ejército.

Con  temor ven los brasileños como bajo el mandato de Bolsonaro el país se acerca cada vez más a Estados Unidos, donde se contabilizan entre 200 y 350 millones de armas de fuego y son cotidianos los tiroteos en lugares públicos, con un elevado número de víctimas fatales.

Editado por Maite González Martínez



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