Los retos de Biden

Por: Guillermo Alvarado

Faltan apenas ocho días para que el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, asuma la dirección de la Casa Blanca y su equipo debe estar trabajando de manera intensa para comenzar a dar respuesta a los principales problemas que heredará de su predecesor, Donald Trump.

Ninguna duda cabe de que el principal reto es la emergencia sanitaria causada por la pandemia de covid-19 y las políticas erróneas, o la falta de políticas, de la administración saliente.

De los 91 millones de personas contagiadas con el virus en el planeta, el 24,94 por ciento, o sea 22,7 millones, están allí y de ellos fallecieron 376 mil.

Si bien la responsabilidad de este desastre cae directamente sobre Trump, la solución la tiene que dar el gobierno de Biden.

Ligado a este tema está el problema de la economía, en plena recesión y con el castigo más duro para las familias menos favorecidas y los trabajadores con peores salarios. En diciembre se perdieron 140 mil empleos y la tasa de paro está en 6,7 puntos, casi el doble que antes de empezar la pandemia.

Biden debe lograr que se apruebe en el corto plazo un nuevo paquete de ayuda financiera y con el máximo monto posible, unos dos mil dólares por persona, para frenar el incremento de la pobreza.

Luego viene lo más difícil e incierto, que es comenzar a mover las ruedas de la economía para sacarla del marasmo en que se encuentra, generar puestos de trabajo suficientes y devolver las esperanzas a millones de personas.

Hay asuntos que por su densidad merecen trabajo aparte, entre ellos la nueva política migratoria, si acaso existe, las relaciones con los países emisores y la situación de los que ya están en territorio estadounidense.

En el plano internacional hay tres temas puntuales que no pueden tener demora. Uno de ellos es el retorno de Washington a los Acuerdos de París sobre cambio climático, que debe ir acompañado con medidas efectivas para reducir la emisión de gases con efecto invernadero.

Ocupa el segundo plano la reconstrucción de relaciones de confianza con América Latina y El Caribe. Biden, como vicepresidente de Barack Obama se encargó de esta región y la visitó varias veces, así que la conoce muy bien y sabe lo que nuestros países aguardan de esa potencia.

En tercer punto, y no menos importante, está la agenda de los vínculos con China que Trump se encargó de envenenar. A nadie le conviene mantener la guerra comercial entre las dos principales economías de hoy día y ojalá que el nuevo jefe de la Casa Blanca maneje el tema con cordura y realismo.

Estos son apenas unos esbozos de lo que espera a Joe Biden, y de lo que el mundo espera de él. Ya veremos, amigos.

Editado por Maite González Martínez



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