Actualmente se encuentran en curso más de 300 investigaciones relacionadas con el mercado ilegal de divisas, un fenómeno que es prioridad en el enfrentamiento al delito y que impacta en la estabilidad macroeconómica del país.
Así lo informó el teniente coronel Yisnel Rivera Crespo, jefe del Departamento de Enfrentamiento a los Delitos Económicos de la Dirección General de Investigación Criminal del Ministerio del Interior (Minint), en su intervención en el programa televisivo Hacemos Cuba, quien detalló que estas estructuras delictivas mueven «volúmenes no despreciables de dinero» y operan con esquemas cada vez más complejos que involucran a cubanos radicados en el exterior como financistas.
MODUS OPERANDI: FINANCISTAS EN EL EXTERIOR Y ESTRUCTURAS EN CUBA
Rivera Crespo explicó que se desarrolla un sistema de descubrimiento que incluye múltiples vías de obtención de información operativa, la penetración de los entramados delictivos y su posterior desarticulación. «Una vez que se obtiene la información operativa, hay que conocer cómo actúan, cuáles son los roles de los que intervienen, y por supuesto la desarticulación», precisó.
Dijo que entre las características actuales del mercado ilegal de divisas, los financistas extorsionan a los actores privados imponiendo intereses que oscilan entre un seis y un 12 %, al tiempo que los involucran en entramados delictivos.
Estos financistas, explicó, entran en negociaciones con actores privados de la economía para financiar sus importaciones en dólares, pero aplican una tasa de conversión impuesta por ellos, con un componente adicional de manipulación y especulación, además de refrendar un nivel de ganancia que se mantiene precisamente entre el seis y el 12 %.

«Las divisas no vienen al país; el dinero se queda en el exterior y se emplean en el financiamiento de importaciones, y luego existen personas aquí en Cuba que obedecen las órdenes de estos organizadores, encargadas de las recaudaciones de estos actores económicos, que lejos de depositarlas en el banco, tienen que conservarlas para entregarlas a estas personas, que terminan siendo los dineros que se utilizan en la distribución de remesas, generalmente en su equivalente en moneda nacional», detalló el teniente coronel.
Asimismo, enfatizó en que se utilizan nuestras fronteras para la extracción ilícita de estas divisas, con el empleo de personas denominadas mulas, cuyo único objetivo es extraer del territorio nacional esas divisas acopiadas como resultado de esas actividades.
Además, se trata de dinero en efectivo que sale por los aeropuertos, aprovechando el umbral establecido por el Banco Central de Cuba de hasta 5 000 dólares por persona por viaje, que cuando se hace de forma repetida y con varias personas permite movilizar cantidades considerables, precisó Rivera Crespo.
Identificó los distintos roles que intervienen en estas estructuras delictivas:
-Financistas: personas en el exterior que pagan el costo de las importaciones de actores privados.
-Remeseros: se encargan, cumpliendo indicaciones de los que están en el exterior, de acopiar los dineros y posteriormente distribuirlos en calidad de remesas por el territorio nacional.
-Traficantes de divisas en espacios físicos y virtuales: implicados en movimientos transfronterizos de efectivo.
-Operadores de recargas internacionales simuladas: personas dedicadas al tráfico de recargas de teléfonos.

OPERATIVOS DE ALTO IMPACTO: MILLONES DECOMISADOS
Como parte de los resultados del enfrentamiento, se presentaron varios ejemplos concretos de operativos ejecutados.
El primer caso, en el municipio capitalino Diez de Octubre, fuerzas conjuntas del Minint desarticularon una estructura dedicada al tráfico ilegal de divisas y a la entrega de remesas que operaba en dos viviendas. A partir de información obtenida, se efectuaron registros y la detención del encartado principal.
Los resultados de las ocupaciones fueron contundentes: 183 278 dólares, 15 560 euros, 1 500 900 pesos cubanos, dos autos, cinco cajas fuertes, tres máquinas de contar dinero, 12 tarjetas magnéticas bancarias, tres teléfonos celulares, una laptop y documentación relativa a cinco viviendas adicionales.
En este caso, se procedió a radicar denuncia e iniciar expediente investigativo para la aplicación de técnicas especiales de investigación, incluyendo vigilancia electrónica sobre las comunicaciones telefónicas de los involucrados y documentación fílmica, todo legalmente establecido y aprobado por la Fiscalía
Por otra parte, en el segundo operativo se procedió a la detención de dos encartados principales y la realización de registros en sus domicilios: dos viviendas en el municipio de Plaza de la Revolución y una en el municipio del Cerro.
Las ocupaciones incluyeron: 17 210 dólares, 13 475 euros, 2 199 650 pesos cubanos, dos motos eléctricas, dos laptops, un equipo de videoprotección, tres celulares, una máquina de contar dinero y siete tarjetas magnéticas con diferentes saldos.
«Los implicados detenidos confesaron su participación en el tráfico ilegal de divisas, y se encuentra también imputada una persona que al momento del operativo había acudido a este lugar para hacer depósito», explicó Rivera Crespo, precisando que se trataba de un actor económico privado que llegó a depositar sus recaudaciones del día para convertirlas mediante la tasa de cambio informal en divisas para su operatividad.
El tercer caso involucra a un ciudadano que mantenía movimientos en sus cuentas bancarias con créditos que superaban los 30 millones de pesos cubanos y débitos por más de 35 millones. A partir de información de inteligencia financiera, se estableció que formaba parte de un entramado delictivo dedicado al tráfico ilegal de divisas.
La persona operaba desde su vivienda en el Vedado y utilizaba a otra persona que operaba en un poblado en el municipio de Mariel. Ambos reconocieron que desarrollaban fundamentalmente el cambio de dólares en efectivo, el tráfico con monedas bancarizadas (MLC) y CUP, además de operaciones con criptomonedas, un elemento distintivo en este caso.
«El encartado principal, socio desde 2022 de una mipyme radicada en la provincia de Artemisa, se había reinscrito en octubre de 2025 como trabajador por cuenta propia para desarrollar la actividad de servicio de bebidas. Ante incumplimientos de sus obligaciones tributarias, se le realizó una acción de control y se le impuso una multa de 1 637 086 pesos».
Los registros simultáneos en los domicilios de el Vedado y el Mariel permitieron ocupar: 134 550 pesos cubanos, 815 dólares, dos máquinas de contar dinero, una laptop, un disco duro, unidad central de videovigilancia, dos celulares, una moto eléctrica, ocho tarjetas bancarias (Metropolitano, Bandec y BPA), una tarjeta clásica y otras tarjetas extranjeras.

INVESTIGACIÓN PARALELA Y DELITOS CONEXOS
La fiscal jefa del Departamento de Procesos Penales, de la Fiscalía de La Habana, Yudenia San Miguel Ramírez, puntualizó que «la investigación patrimonial paralela va al estudio de las operaciones financieras realizadas por estas personas, la acumulación de los diferentes patrimonios. Sabemos que durante el desarrollo de las actividades van adquiriendo negocios privados, van realizando negociaciones, importaciones».
La fiscal estableció la distinción entre los diferentes delitos que pueden concurrir:
-Tráfico ilegal de divisas: delito principal por el que se radican estos procesos, a partir de la forma de comisión y los niveles de descubrimiento que realiza el Minint.
-Evasión fiscal: cuando los actores económicos no estatales quebrantan las disposiciones tributarias. «En pos de incrementar las ganancias, de desarrollar otras cuestiones asociadas a otros delitos, estas personas van evadiendo el pago de los impuestos, declarando menos y por tanto van enriqueciendo su patrimonio», señaló.
-Lavado de activos: en algunos casos, a partir de los delitos precedentes de tráfico ilegal de divisas y evasión fiscal. «Se va recirculando ese dinero, empleando testaferros que se colocan como titulares de negocios legales y propiedades de viviendas, autos».
Fuente: Granma
