En medio de un recrudecido bloqueo estadounidense, el Instituto de Gastroenterología de La Habana disfruta hoy de su independencia energética, gracias a una donación de paneles solares y equipamiento de grupos solidarios europeos.
Ese aporte, organizado sobre todo por organizaciones en este país, se realiza en medio de un cerco energético que agrava la crisis eléctrica en Cuba y provoca apagones de hasta 20 horas.
Por ello, se trata de una ayuda que permite mantener servicios médicos esenciales pese a las dificultades de abastecimiento de combustible. Los propios profesionales del centro expresaron su agradecimiento y explicaron el alcance de esta contribución.
“Con estos paneles podemos garantizar que sigan realizándose los procedimientos endoscópicos a los niños de todo el país. Gracias a eso no vamos a tener afectaciones en el servicio”, explicó la licenciada Liliam, citada aquí por fuentes diplomáticas.
El doctor Ariel también destacó que “el respaldo energético es muy importante para los procedimientos endoscópicos del instituto”, y agradeció la adquisición de estos equipos, fundamentales para dar continuidad a la atención médica.
La doctora María de los Ángeles señaló que disponer de energía solar permite mejorar la atención a los pacientes, tanto en los salones de procedimientos como en las salas de hospitalización.
Por su parte, la doctora Amanda subrayó que la instalación de los paneles y del inversor ofrece una mayor cobertura asistencial, permite realizar los procedimientos con más seguridad y aporta tranquilidad al personal sanitario.
La doctora Yusimik añadió que los pacientes podrán recibir un tratamiento adecuado independientemente de dificultades energéticas que atraviese el país, cuyo comercio con otras naciones impide Estados Unidos, al emitir con ese objetivo una orden ejecutiva el 1 de mayo.
“Esperamos que nuestros pacientes se sientan satisfechos y nosotros tener la posibilidad de brindarles la atención adecuada, sin temor a que ningún procedimiento sea interrumpido por las condiciones energéticas”, expresó la licenciada Bárbara.
Sus palabras resumen el valor de un gesto que va más allá de la instalación de equipos, pues significa respaldar el trabajo de quienes mantienen la atención a sus pacientes en condiciones extraordinariamente difíciles.
Como reafirmó la Embajada de Cuba en Bélgica, la solidaridad continuará con el impulso a nuevas acciones para acompañar al sistema de salud cubano. Y eso no lo impedirá el bloqueo.
