El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez reafirmó el firme e invariable compromiso de su país con el desarme nuclear general y completo, en ocasión del aniversario 81 del criminal lanzamiento por Estados Unidos de la bomba atómica sobre Hiroshima, Japón.
En su cuenta en la red social X, el canciller alertó de “los peligros de la actual doctrina militar de dominación estadounidense, que promueve la imposición de la paz a través de la fuerza y una desenfrenada carrera armamentista”.
El Gobierno estadounidense bombardeó esa urbe al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando la contienda ya estaba prácticamente decidida a favor de los aliados.
La decisión de Washington de lanzar bombas atómicas sobre las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki, el 6 y 9 de agosto de 1945, respectivamente, ha sido cuestionada durante décadas por numerosos historiadores.
La masacre determinó la rendición incondicional de Japón, pero el costo humano de aquella atrocidad se sigue pagando hasta nuestros días.
Aproximadamente 66 mil personas perdieron la vida en Hiroshima al instante de la explosión, mientras que en Nagasaki, tres días después, la cifra se aproximó a 70 mil.
Cientos de miles de pobladores —en su mayoría mujeres y niños— fallecieron con el tiempo como consecuencia de la radiación.
En Japón, cada año, en esas fechas, a la hora local exacta de la explosión, se guarda un minuto de silencio y se depositan ofrendas de flores y agua en memoria de los fallecidos y los sobrevivientes, en un ritual que perpetúa la memoria de una de las páginas más trágicas de la historia contemporánea.
Fuente: Prensa Latina
