Lavrov advirtió que Bruselas se transforma en un bloque militarista subordinado a la OTAN.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov sostuvo en Minsk, Belarús que los llamados de la Unión Europea (UE) a un alto el fuego y a treguas sectoriales no persiguen la paz, sino que son una farsa y buscan ganar tiempo para prolongar la guerra en Ucrania y mantener en pie al Gobierno de Kiev.
La denuncia la formuló este martes durante la IV Conferencia Internacional sobre Seguridad Euroasiática, foro que reunió a más de 600 delegados de medio centenar de países.
El canciller ruso descalificó las propuestas gestadas en Londres y París para congelar el conflicto en la actual línea de contacto y desplegar fuerzas de estabilización extranjeras. A su juicio, esas iniciativas solo pretenden blindar una estructura de carácter abiertamente radical.
Para Moscú, las exigencias europeas de treguas y los acuerdos alimentarios o energéticos funcionan como maniobras propagandísticas.
Su fin es rearmar al Gobierno ucraniano e impedir su colapso estratégico”, dijo el jefe de la diplomacia rusa.
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Los reiterados llamados a treguas tácticas constituyen, en esa lectura, una farsa destinada a sostener el conflicto.
Lavrov fue más lejos en su descripción de Bruselas:
“La Unión Europea abandonó su naturaleza socioeconómica original para transformarse de forma acelerada en un bloque militarista agresivo”, apuntó.
Lo describió como un sistema subordinado a los intereses de la OTAN y estructurado como un aparato de coerción contra Rusia, Belarús y toda nación soberana que rechace la hegemonía occidental.
Fuente: TeleSur
