Como se conoce, el programa económico del gobierno cubano para 2026 tiene entre sus objetivo impulsar la producción de alimentos.
Para los cubanos, un alimento esencial de la dieta es el arroz y por tanto, este grano forma parte de la canasta básica que en los últimos años se ha visto impactado por la baja en los rendimientos.
De ahí que el Ministerio de la Agricultura anunció para este año una ambiciosa meta: sembrar 200 mil hectáreas de arroz, un salto importante frente a las 122 990 hectáreas alcanzadas en 2025.
Este programa, encargado al Grupo Empresarial Agrícola (GAG), tiene un plan que se divide en más de 61 mil hectáreas durante la campaña de frío y más de 138 mil en la de primavera.
Este impulso responde al compromiso del país por recuperar y superar niveles productivos perdidos, apoyándose en alianzas internas y colaboraciones internacionales.
Ya desde 2024, diez micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en provincias como Sancti Spíritus, Pinar del Río y Camagüey se integraron al programa arrocero, contribuyendo con más de 3 000 hectáreas sembradas y una producción estimada por encima de las 9 mil toneladas de arroz cáscara húmedo en 2025.
Hay que destacar que la cooperación internacional es pieza clave para este avance. Empresas vietnamitas como V Mariel en Pinar del Río y Thai Binh en Granma, así como un consorcio ruso en Sancti Spíritus, han introducido tecnologías innovadoras y métodos de cultivo modernos, elevando los rendimientos. Por ejemplo, en Los Palacios, Pinar del Rio, gracias a la alianza con Vietnam, el rendimiento alcanzó 5.4 toneladas por hectárea, muy por encima de la media nacional.
El modelo integral que impulsa Pinar del Río combina tierras manejadas por expertos extranjeros, productores locales y pequeños agricultores, creando un sistema diversificado que garantiza la sostenibilidad del programa a largo plazo.
Sin embargo, este esfuerzo no está exento de desafíos. El recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos sigue afectando la disponibilidad de insumos, combustibles y equipos necesarios para optimizar la producción agrícola. A pesar de estas limitaciones, los productores cubanos, apoyados en la ciencia, la innovación y la experiencia acumulada, mantienen su empeño en lograr la soberanía alimentaria.
La Empresa Agroindustrial de Granos Los Palacios, junto con otras fuerzas productivas del territorio, ejemplifica el espíritu colectivo que impulsa la sustitución de importaciones y fortalece la economía nacional desde la base.
En definitiva, a pesar del cerco petrolero y las amenazas, Cuba avanza con paso firme hacia una mayor autosuficiencia en uno de sus cultivos más emblemáticos, demostrando que la unión, la tecnología y la perseverancia pueden superar obstáculos y abrir caminos hacia un futuro más sostenible y seguro en materia alimentaria.
