El coronel Pedro Yadín Domínguez Álvarez llegó este jueves a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) en silla de ruedas, sus piernas cubiertas por vendajes le impiden caminar.
De hablar pausado; pero enérgico recuerda que su sueño fue interrumpido por las bombas en la madrugada del 3 de enero último, que fue un ataque criminal y que cuando pudieron reunirse en el lugar acordado, la ausencia de los compañeros es un dolor que no cesa.
El ataque fue desproporcionado con aviones, bombas, drones, aviones sin piloto, helicópteros Apache que ametrallaron indiscriminadamente el área donde nos encontramos, con el objetivo de no dejar a nadie con vida, se ensañaron con nuestros compañeros, evidentemente, su propósito era arrasar con todo, acabar con la vida de todos los compañeros que nos encontrábamos ahí, en ese lugar”, afirmó el coronel.
A él lo evacuaron para un hospital y sus piernas requirieron cirugía, no pudo acompañar a los otros a recoger pertenencias de los caídos en el ataque artero.
El coronel Pedro agradeció a sus homólogos venezolanos que lo atendieron y acompañaron “como esa muestra de cooperación entre ambas instituciones armadas, que son una sola”, expresó.
Llegó al Minfar en silla de ruedas, y frente a los féretros se cuadró militarmente porque haber trabajado con ellos, y haber vivido con ellos esta experiencia difícil, merece respeto.
¿Qué siente? Dolor; pero se reafirma que los cubanos son gente de estirpe, valiente, como lo es Maceo.
Y quisiera enviarle a todo nuestro pueblo la reafirmación de que estamos comprometidos con la Revolución y con hacer lo que haya que hacer por defender a este pueblo, y que nos mantenemos unidos ante las amenazas de Estados Unidos… Seguro que vamos a salir adelante y vamos a derrotar cualquier intento de ese gobierno por agredirnos”, dijo el coronel.
Tomado de la ACN
