El embajador ruso en Venezuela, Sergei Melik-Bagdasárov, denunció hoy que el embargo petrolero impuesto por Estados Unidos contra Venezuela pone en grave riesgo la vida, la salud y el bienestar de millones de ciudadanos de ese país suramericano. En declaraciones a la agencia Sputnik, el diplomático afirmó que “las acciones de Estados Unidos que violan el derecho internacional son absolutamente condenables” y subrayó que el petróleo es “la sangre de la economía venezolana”, por lo que desangrarla significa amenazar directamente a la población.
Melik-Bagdasárov precisó que Venezuela ha manifestado constantemente su disposición a vender su petróleo en condiciones justas y a precio de mercado a todos sus socios comerciales, incluido Estados Unidos. Sin embargo, criticó que “el estilo de mando neocolonialista elegido por Washington en su retórica claramente no contribuye a la normalización de los suministros de oro negro venezolano al mercado mundial”. Estas declaraciones se producen tras la confirmación, el 6 de enero, por parte del subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, de que Washington mantiene un embargo total sobre las exportaciones petroleras venezolanas y controla la capacidad comercial de Caracas.
La tensión entre ambos países escaló dramáticamente tras un ataque militar estadounidense el 3 de enero, que resultó en el secuestro y traslado a Nueva York del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, para ser juzgados. Previamente, en diciembre, el presidente Donald Trump ordenó un “bloqueo total y completo” a petroleros que entren o salgan de Venezuela, designó al gobierno de Maduro como organización terrorista extranjera y anunció la incautación de un buque petrolero frente a las costas venezolanas, acciones que, según Rusia, agravan la crisis humanitaria y violan la soberanía del país.
Fuente: Prensa Latina
