La Compañía Nirvana Flamenco celebrará el Día Internacional del Flamenco con un espectáculo que reunirá diferentes expresiones de este arte el próximo 11 de noviembre, en el Centro Hispanoamericano de Cultura de La Habana.
El mar une tierras, acerca culturas y guarda historias que trascienden sus orillas. Esa imagen inspira Flamenco mar adentro: profundidad que estremece, una propuesta de la Compañía Nirvana Flamenco que invita a explorar las emociones y las raíces de un arte capaz de conectar a sus intérpretes más allá de sus diferencias.
Con dirección artística de Danny Villalonga, el espectáculo tendrá lugar el 11 de noviembre, a las 3:00 p. m., en el Centro Hispanoamericano de Cultura de La Habana. La presentación se inscribe en las celebraciones por el Día Internacional del Flamenco, que tiene lugar cada 16 de noviembre.
La iniciativa nació de la intención de encontrar en el mar una metáfora para expresar los vínculos entre culturas y la complicidad que existe entre este paisaje y las emociones humanas. A esa imagen se suma el reconocimiento al papel de la compañía en el crecimiento espiritual y profesional de sus integrantes.
Según explicó Yania Pérez Reyes, Diseñadora y Promotora, la propuesta representa un recorrido «desde la emoción y las raíces hasta el encuentro colectivo», en el que el flamenco se convierte en el latido que une a los artistas sobre el escenario.
La singularidad del espectáculo radica, precisamente, en esa voluntad de compartir distintas maneras de vivir y defender el flamenco, sin perder de vista la esencia que las conecta. Para Nirvana Flamenco, el encuentro también constituye una oportunidad para agradecer el camino recorrido y reconocer en este arte un territorio común de expresión.
La jornada contará, además, con la participación del Proyecto A Compás Flamenco y la Agrupación Artística Gallega, invitados especiales que contribuirán a mostrar la riqueza de los lenguajes y las formas de interpretar el flamenco. El programa propone así tres maneras diferentes de acercarse a esta expresión artística, con un mismo punto de encuentro: su profundidad emocional.
La celebración adquiere un significado particular al reunir propuestas diversas en torno a una tradición que continúa encontrando nuevas formas de expresión. Como señala Yania Pérez, más allá de las raíces de cada intérprete, el flamenco conserva su capacidad de transmitir emociones y establecer conexiones con el público.
El entorno también forma parte de la experiencia. La cercanía del mar, visible desde el Centro Hispanoamericano de Cultura, acompaña simbólicamente la invitación de los artistas a mirar más allá de la superficie y dejarse llevar por las sensaciones que despierte la presentación.
«Que se permitan viajar en las emociones que ahí surjan», propone Pérez al dirigirse a quienes asistan al espectáculo. Su invitación resume el espíritu de una puesta en escena que busca convertir el encuentro artístico en una experiencia compartida.
El próximo 11 de noviembre, el público habanero tendrá la oportunidad de adentrarse en ese universo donde el movimiento, las raíces y los sentimientos confluyen. Una celebración anticipada del Día Internacional del Flamenco que encuentra en el mar una imagen sugerente y en la emoción su lenguaje común.
