Desde que en enero de 2023 asumió por tercera ocasión la presidencia de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva ha dado continuidad a su política a favor de la mayoría de los brasileños, en especial de los más vulnerables, puesta en marcha en sus dos anteriores mandatos.
Por eso en el presente año, el gobierno que preside tiene como propósito eliminar el régimen laboral conocido como 6 por 1 para beneficiar a millones de trabajadores, y dar respuesta a una demanda popular.
Ese sistema establece seis días consecutivos de trabajo por uno de descanso, lo que ha sido calificado como un riesgo para la salud física y mental de los obreros.
Un sondeo del Senado, mencionado por medios locales de prensa, arrojó que más del 92 % de los brasileños consultados está a favor de la reforma constitucional que sin embargo, enfrenta oposición del empresariado y diputados afines a ese sector.
El mandatario brasileño ha declarado que es injusto que los trabajadores deban desempeñar intensas jornadas y dispongan de un solo día para descansar y atender a la familia.
De ahí que manifestara su disposición de impulsar la propuesta, que contempla una reducción de la jornada laboral en el gigante suramericano, sin que se afecte el salario.
De avanzar esta iniciativa implicaría una reforma del artículo 7 de la Constitución, que regula los derechos laborales de los trabajadores urbanos y rurales.
En este nuevo mandato de Lula Da Silva el país exhibe incuestionables resultados en el área laboral. El 2025 concluyó con 5,2% de desempleo, la cifra más baja desde 2012.
De acuerdo con las informaciones, en los últimos 12 meses se registró una efectiva reactivación del mercado laboral formal, al crearse más de un millón de puestos de trabajo.
El gobierno del presidente Lula Da Silva sigue apostando por políticas en beneficio de la mayoría de los ciudadanos y por el avance de Brasil, una nación que, destacan los analistas, se ha convertido en uno de los mercados laborales más sólidos de la región, lo que consolida su liderazgo económico.
