El Salón de Mayo del Pabellón Cuba, en La Habana, acogió este jueves un encuentro entre el periodista franco-español Ignacio Ramonet y la comunicadora cubana Magda Resik, en el que se abordaron varios temas geopolíticos importantes para la mayor isla del Caribe y del resto del mundo.
En el año del centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (1926-2016), Ramonet, quien tiene entre sus obras más relevantes el título ‘Cien Horas con Fidel’, definió al líder histórico de la Revolución cubana como un visionario que avisó sobre problemas globales que hoy en día son realidades innegables, como las múltiples amenazas nucleares y los desafíos del cambio climático.
Se llegó a pensar que el recurso del arma nuclear sería tan desastroso que nadie lo iba utilizar, en aquel momento parecía tan lejano”, apuntó.
Aseguró que en la década de los 90 del pasado siglo ningún analista pensaba en ello, y sin embargo Fidel nunca dejó de tenerlo en cuenta.
Ante la pregunta de cuál es la Latinoamérica que desea el presidente estadounidense Donald Trump, el prestigioso intelectual fue tajante y coincidió con el posicionamiento cubano: «Trump quiere una América Latina reaccionaria y neocolonial».
Precisó que la visión del actual inquilino de la Casa Blanca está muy definida, no es caprichosa y está inscrita en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, donde define la política exterior de su mandato sobre la base de la fuerza y la coerción.
Estados Unidos se ha propuesto dominar lo que ellos llaman el hemisferio occidental”, acotó.
Ramonet detalló que por esa misma razón Panamá, Groenlandia, Venezuela, y el resto de América Latina, incluida Cuba, están en su radar.
Durante el diálogo, Magda Resik comentó que por el mundo y en particular desde EE. UU. se alardea que Cuba será el próximo objetivo, que Cuba es la que sigue, y preguntó a Ramonet su perspectiva sobre ello y la capacidad de los cubanos para resistir.
Lo que sí podemos decir es que es un momento muy particular, varias veces lo han intentado y este es un momento muy particular; la idea no puede ser solo resistir al bloqueo”, aseguró su interlocutor.
Recordó cómo Venezuela tuvo el apoyo de 32 cubanos ante el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, el 3 de enero último, y luego compartió su perspectiva sobre la influencia de este hecho en la realidad cubana.
“Con esa premisa, nadie puede pensar que por un milagro excepcional, alguien va a venir a defender Cuba”, advirtió el periodista y catedrático, para quien el país caribeño ha sido un faro como modelo de sociedad, y ni siquiera el bloqueo norteamericano impidió que ocupara un lugar central por su cultura.
Y prosiguió Ramonet: «la cultura es lo que le da al país su identidad política, su soberanía, eso es lo que ha convertido a Cuba en un faro de dignidad que no se apaga».
En sintonía con la máxima fidelista a las puertas del llamado Período Especial en los años 90 del siglo pasado en torno a la cultura, como lo primero que había que salvar, reflexionó:
La cultura tiene un rol importante, la cultura extendida, la educación tiene un rol central”.
Presentes en el Salón de Mayo, Yuniasky Crespo Baquero, jefa del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Abel Prieto Jiménez, presidente de Casa de las Américas; Martha Bonet de la Cruz, presidenta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y Yasel Toledo Garnache, presidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz.
Fuente: ACN
