Israel y Estados Unidos, cuyos gobiernos ordenaron la agresión a Irán, no parecen dispuestos a poner fin a una conflagración que inquieta por su extensión, poder de fuego de los contrincantes e impacto en la economía global.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, afirmó que la ofensiva militar contra la República Islámica continuará sin límite de tiempo, hasta lograr todos los objetivos.
Honda preocupación causan vaticinios como ese si vienen del régimen sionista, el mismo que causó destrucción en Gaza y segó la vida de más de 70 mil palestinos.
Por su parte, Estados Unidos pasó de pronosticar una guerra corta a emitir señales de que podría prolongarse y aumentar las bajas de sus efectivos.
Tanto en Washington como en Tel Aviv se escuchan los tambores de la guerra y Donald Trump se jacta de hundir buques iraníes.
El mundo contempla con estupor los bombardeos de la primera potencia militar y de su aliado predilecto a zonas civiles de Irán, como fue la escuela primaria, con el asesinato de casi 180 personas.
Mientras tanto Irán dispara contra objetivos militares de Washington e israelíes, incluyendo bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
Irán presiona en el estrecho de Ormuz, por donde pasa 20 por ciento del petróleo mundial, e impide el tránsito de los que considera aliados de los gobiernos agresores.
En Teherán recordaron que el precio de los hidrocarburos depende de la seguridad en la región, de ahí la posibilidad de un barril de petróleo a 200 dólares, desde 90 en la actualidad.
La administración de Donald Trump parece errática tras subestimar la capacidad de respuesta de los iraníes.
The New York Times afirmó que Trump y sus asesores erraron en sus cálculos al minimizar los riesgos de un conflicto directo con el país persa.
Quienes concibieron una guerra breve, fallaron, mucho más cuando su aliado israelí abrió nuevamente el frente en Líbano, donde ha masacrado a 570 civiles, con el pretexto de liquidar al grupo Hezbolah.
En escenario tan volátil, sobresale que Trump carezca de un plan para finalizar la contienda y se atrinchere en su frase de “éxito total”.
Desde el otro lado del mundo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió en la red social X contra los que en su criterio desconocen la historia de su país.
El estadista aseguró que frente a una civilización de al menos 6 mil años de antigüedad, los agresores han ido y venido, y ellos han resistido.
