Legisladores ecuatorianos en la oposición rechazan hoy la decisión del Gobierno de declarar al embajador de Cuba como persona non grata y de expulsar a toda la misión diplomática de ese país, una acción que consideran preocupante.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana anunció este miércoles que, basándose en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, todos los representantes cubanos tenían 48 horas para dejar el país, sin dar más detalles.
La presidenta del Grupo Interparlamentario de Amistad Ecuador–Cuba, Liliana Duran, dijo que «no es una decisión diplomática cualquiera, es un acto extremo que rompe años de colaboración entre Ecuador y Cuba, naciones que han trabajado juntas en salud, educación y solidaridad entre sus pueblos».
«Lo más preocupante es que esta acción ocurre justo cuando Estados Unidos aumenta su presión sobre Cuba», comentó Durán y agregó que el Gobierno ecuatoriano muestra «su servilismo y alineación con la política de Washington, afectando nuestra soberanía y dignidad en política exterior».
Además, la legisladora Nuria Butiña mencionó que poco antes del anuncio oficial se había llevado a cabo una reunión del Grupo Interparlamentario con la presencia del embajador Gutiérrez y su equipo en la Asamblea Nacional.
«Cuba ha sido un país amigo en áreas importantes como la salud y la educación, contribuciones que han beneficiado a miles de familias en Ecuador», afirmó Butiñá.
La parlamentaria advirtió que esta decisión perjudica la integración de América Latina, debilita nuestra tradición de diálogo y afecta a miles de cubanos que viven en Ecuador.
La también legisladora Mariana Yumbay comentó que esta medida «no es un acto amistoso entre países que durante años han compartido historia, cultura, cooperación y respeto».
Yumbay opinó que esta acción «forma parte de una estrategia geopolítica que durante más de 50 años intenta aislar y presionar al pueblo de Cuba».
De manera parecida, el político andino Virgilio Hernández comentó sobre esto, recordando cómo Cuba ha ayudado a jóvenes de Ecuador que vienen de las zonas más pobres a formarse profesionalmente, y ahora son médicos, científicos y expertos.
El Gobierno de Cuba rechazó «de manera muy firme» esta decisión, que han calificado como «injusta y sin fundamento».
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano criticó la decisión de Quito de pedir que el personal de su Embajada se fuera «sin dar ninguna razón adecuada».
Fuente: Prensa Latina
