Inicio ExclusivaLina de Feria: voz poética de Cuba

Lina de Feria: voz poética de Cuba

por Maritza Gutiérrez González
Lina de Feria

«…los años se han ido acumulando y en los patos de yeso las vestiduras caen como pésimas telas de escenario.»

La muerte de la poeta y ensayista cubana Lina de Feria a sus 80 años, significa una pérdida sensible para la poesía cubana contemporánea.

Quizás Lina de Feria sea uno de los nombres más destacados de la poesía femenina cubana que marcó una ruptura en la tradición lírica de su tiempo.

Con una obra que fusiona la influencia española y africana, su poesía no solo refleja la complejidad de la identidad cubana, sino que también resalta en el corazón de quienes buscan la belleza en las palabras. En el año 2003, su dedicación a la cultura fue reconocida con la Orden por la Cultura Nacional, y en 2008, su libro «Ante la pérdida del safari a la jungla» obtuvo el prestigioso Premio Nicolás Guillén, consolidando su lugar en el firmamento literario.

La singularidad de su voz ha permitido que la poesía de Lina de Feria figure en antologías publicadas en Estados Unidos, España, Francia, Gran Bretaña, Austria, Suiza, México, Venezuela, Argentina, Chile, Uruguay y Nicaragua. Su trabajo inspiró numerosas tesis académicas en universidades de renombre, tanto en Cuba como en el extranjero, lo que refleja su impacto y relevancia en el mundo literario.

Además de su labor como poeta, Lina se destacó como investigadora y crítica literaria, publicando ensayos en revistas tanto cubanas como internacionales. Se especializó en el estudio de los poetas del grupo Orígenes, un fenómeno literario que marcó un hito en la historia de la poesía hispanoamericana. Sus análisis han servido de guía para investigadores que buscan comprender la riqueza y profundidad de la poesía cubana.

Ilustración de portada de ‘Los cristales que te hincan‘. Retrato hecho por el pintor Jesús Lara

Ilustración de portada de ‘Los cristales que te hincan‘. Retrato hecho por el pintor Jesús Lara

Para Lina de Feria, la creación poética no era un mero accidente. Aunque se consideraba una artista de inspiración, su poesía siempre estaba anclada en la reflexión y la autenticidad. Al respecto, ella misma afirmaba: «siempre veo si tiene alguna circunstancia que pueda captar para mí, aunque jamás hago concesiones». Esta convicción la mantuvo alejada de modas pasajeras, permitiendo que su voz evolucione sin perder su esencia.

Sus logros no pasaron inadvertidos. Fue invitada a la Feria del Zócalo en México en 2004 y 2005, donde presentó la edición mexicana de su libro «A mansalva de los años». Desde 1993, fue miembro activo de la UNEAC y, en reconocimiento a su labor, la Asociación Hermanos Saíz la nombró miembro de honor, otorgándole el premio Maestro de Juventudes por su contribución a la formación de generaciones jóvenes de escritores.

Para ella la juventud era sinónimo de transgresión. Su relación cercana con las nuevas generaciones era una confirmación de su profunda fe en las posibilidades de los jóvenes.

Aunque ya no esté físicamente, el legado de Lina de Feria continuará vivo en cada verso y en cada antología que la recoge.

Comentarios

* Los comentarios son moderados. Radio Habana Cuba no se hace responsable de las opiniones vertidas aquí.


Ir al contenido