El municipio de Martí, en la provincia de Matanzas, avanza en la implementación de un sistema de transporte urbano que utilizará biometano como combustible, en una iniciativa que apuesta por la sostenibilidad energética y el aprovechamiento de recursos locales.
El proyecto es resultado de varios años de trabajo conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), así como de la articulación con centros científicos y entidades del territorio.
Su objetivo principal es transformar el biogás -generado fundamentalmente a partir de residuos de la producción porcina- en biometano, un combustible más limpio y eficiente para el funcionamiento de vehículos.
Como parte de esta primera etapa, ya se encuentran disponibles cinco ómnibus que operarán con este tipo de energía renovable.
Se prevé que más de 22 mil habitantes se beneficien directamente con la puesta en marcha del servicio, que incluirá rutas internas dentro del municipio, además de conexiones hacia Cárdenas y la ciudad de Matanzas, lo que contribuirá a mejorar la movilidad y la calidad de vida de la población.
Uno de los elementos clave del proyecto es la infraestructura creada para garantizar el suministro del combustible. El biogás es conducido mediante un gasoducto recientemente concluido desde instalaciones porcinas hasta la planta procesadora, a través de dos circuitos de cinco y nueve kilómetros. En esta planta se realiza el proceso de purificación que permite obtener biometano con las condiciones requeridas para su uso en motores.
El empleo de biometano en el transporte representa una alternativa viable frente a los combustibles fósiles tradicionales, al reducir las emisiones contaminantes y aprovechar desechos orgánicos que, de otro modo, podrían impactar negativamente en el medio ambiente.
Asimismo, disminuye la dependencia de importaciones de combustibles, un elemento estratégico en el contexto energético actual del país.
Esta iniciativa se inserta en la estrategia de desarrollo local de Martí hasta el año 2030, que prioriza un modelo sostenible basado en el uso de recursos endógenos.
Entre sus líneas fundamentales se encuentran el impulso a la agroecología, el desarrollo de la minindustria, el aprovechamiento del asfalto natural existente en la zona y la expansión de fuentes renovables de energía, como los sistemas fotovoltaicos y los biodigestores.
El proyecto no solo busca transformar el sistema de transporte, sino también consolidar un modelo replicable en otros territorios del país, donde la gestión eficiente de los residuos y la generación de energía limpia puedan convertirse en motores del desarrollo económico y social.
(Yunielis Moliner, corresponsal de Radio Habana Cuba en Matanzas)
