En una intervención que combinó precisión técnica, trabajo en equipo y alta complejidad, un niño de 11 años procedente de Las Tunas fue operado exitosamente en el Instituto de Neurología y Neurocirugía de La Habana, como parte de la red de atención neuroquirúrgica del país. El paciente presentaba un tumor de la región selar, invasivo y extendido a la base del cráneo, con compromiso del seno esfenoidal y el clivus, lo que exigió un abordaje endonasal endoscópico extendido, mínimamente invasivo, con apoyo de neuronavegación, neuromonitoreo y anatomía patológica transoperatoria.
La cirugía fue realizada por un equipo multidisciplinario integrado por especialistas del Instituto de Neurología y Neurocirugía y del hospital pediátrico Juan Manuel Márquez, bajo la coordinación del Dr. Orestes, director del instituto, quien activó el protocolo de paciente seguro al inicio del procedimiento. Participaron las neurocirujanas Dras. Lismary y Miriela, los anestesiólogos Dr. Misiel, Dra. Lisbeth y Dr. Meiver, así como el Dr. Carlos Urbina, neurocirujano nicaragüense en formación. Enfermeras, técnicos y personal de apoyo completaron una cadena humana que, pese a dificultades como la falta de transporte, garantizó el éxito del procedimiento.
Al concluir la operación, que se extendió por seis horas, el niño salió extubado y fue trasladado de inmediato a la terapia intensiva del hospital pediátrico, con mejoría de los trastornos visuales que presentaba. La cirugía fue posible gracias a la tecnología instalada y al rigor profesional, en un contexto de carencias que el sistema de salud cubano enfrenta priorizando y decidiendo. Como expresaron los especialistas, no se trató de una épica, sino de trabajo y ciencia para defender la vida, en un sistema que, pese a la escasez, sigue dando respuestas.
Fuente: Agencia Cubana de Noticias
