En un contexto mundial caracterizado por la utilización de Estados Unidos de los aranceles como arma de guerra y coerción económica, China dio un paso hacia África, al beneficiarla con la implementación cero de esas cargas.
China suspenderá todos sus aranceles a más de medio centenar de países africanos a partir de mayo, en un movimiento que el gigante asiático presenta como un impulso hacia la paz, el desarrollo y la construcción de una comunidad de destino común para la Humanidad.
La disposición allana el camino hacia la firma de acuerdos de asociación económica para el progreso de naciones africanas y la propia China.
Además, este último ampliará el acceso a su mercado a los productos africanos, todo ello como parte de un gesto significativo, tal y como ha reconocido el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
El funcionario aprovechó el acontecimiento para animar a todos los países ricos a adoptar similar medida que China, pues, en su criterio, África necesita libre comercio para sus productos y no puede ser penalizada, en medio de sus dificultades.
La determinación del gobierno chino llega en momentos en que los africanos tratan de aumentar sus socios comerciales, luego de la avalancha proteccionista del presidente Donald Trump.
Bajo su mandato, Estados Unidos impuso aranceles de entre 10 y 30 por ciento a decenas de países del llamado Continente negro, ante lo cual los perjudicados tratan de salir a flote.
El republicano ha sido capaz de firmar una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a los que vendan petróleo a Cuba, alegando falsamente velar por la seguridad nacional del país del norte.
El gobernante ha implementado una guerra arancelaria, mediante la cual llegó a anunciar gravámenes a más de 180 países, con la promesa de que Estados Unidos sería rico de nuevo.
Con el argumento de proteger la industria nacional, el magnate se lanzó a esa aventura, para luego enfrentar contra medidas, con un impacto tan nocivo que no se percibía desde la pandemia de Covid-19.
Las críticas hacia una política arancelaria tan agresiva le han llegado a Trump desde su propio país.
Incluso representantes republicanos votaron a favor de una resolución que pretende invalidar los aranceles que la Casa Blanca aprobó el año pasado a los productos importados desde Canadá.
China, mientras tanto, le otorga una gran lección al dueño del despacho oval al ir en sentido opuesto a lo que él impone, para beneficio de los africanos.
