Con la descentralización de la Enseñanza Superior y otras medidas, Cuba enfrenta el reto de asegurar la continuidad de los estudios universitarios en el país, en medio de la actual crisis energética impuesta por el bloqueo de Estados Unidos.
Esa enseñanza de la cual han egresado 1 millón 700 mil cubanos, sin costo alguno para sus familias, enruta su quehacer ante un nuevo desafío, luego de haber sobrevivido con reconocidos resultados a múltiples obstáculos que para su desarrollo han significado medidas de Washington adoptadas contra la isla.
En reciente encuentro con el ministro cubano de Educación Superior, Walter Baluja, comentaba el modo en que ha sido entorpecido el acceso a bibliografía actualizada de primer nivel, a recursos tecnológicos, insumos de laboratorios, así como a laboratorios del sistema Braille, y de la enseñanza de idiomas.
Se refería a la imposibilidad del acceso directo a implementos deportivos e instrumentos musicales para las universidades de esas disciplinas, solo se ha podido acceder por terceros países-explicaba- y en muchos casos el pago ha resultado complicado a causa del bloqueo financiero.
Igualmente enunciaba los obstáculos al intercambio de docentes y alumnos de instituciones cubanas y de Estados Unidos, así como de otros países que han sido presionados. También comentó el veto de fabricantes y proveedores de tecnologías que se intentan enseñar:
A todo lo ya vivido por décadas, la política de bloqueo contra Cuba ha sumado este año el boicot contra las importaciones de petróleo al país, lo cual ha obligado a la enseñanza superior a asumir nuevas decisiones que entraron en vigor a partir de febrero último:
De tal modo, y con el apoyo, el compromiso y el esfuerzo inmedible del claustro de profesores-expresó el ministro cubano de Educación Superior- se ha tenido que centrar el trabajo de formación en los municipios.
En ese escenario son atendidos los estudiantes de las diversas carreras por profesores universitarios y especialistas de la producción y los servicios que radican en los territorios-explicó el titular-.
En paralelo se dan las orientaciones para los nuevos ingresos a la educación superior, lo cual tendrá características similares al año anterior y la precisión de que las pruebas serán en junio próximo.
Con el respaldo de profesores y estudiantes, las autoridades cubanas han apostado por la continuidad en la formación de nuevos profesionales, aun en medio de las serias dificultades por las que hoy atraviesa el país, y en el año en que el Ministerio de Educación Superior celebra sus 50.
