Desde todas la regiones del mundo gobiernos y organizaciones sociales y políticas denuncian y rechazan la gravísima agresión de Estados Unidos contra enclaves militares y civiles de la República Bolivariana de Venezuela, en clara violación del artículo 2 de la Carta de la ONU.
Mediante un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, en un comunicado hizo «un llamamiento urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos”.
La cartera subrayó que América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional.
Por su parte el presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó la agresdión a la soberanía de Venezuela y de América Latina, a la vez que anunció un despliegue de la fuerza pública en la frontera.
El gobernante también comunicó que se despliega toda la fuerza asistencial de la que se dispone en caso de una entrada masiva de refugiados, en tanto la embajada de Colombia en Venezuela está activa a llamadas de asistencia para neogranadinos.
La vicepresidenta segunda del Gobierno de España, Yolanda Díaz, repudió “esta agresión imperialista a Venezuela”, y acusó a Estados Unidos de violar la legalidad.
«El mundo es menos seguro y menos libre desde que Trump (Donald) y la internacional del odio actúan impunemente», sentenció en notas difundidas en la red social Blueskay, la también ministra española del Trabajo y fundadora del movimiento Sumar, que aglutina a varios partidos de izquierda en España.
Asimismo, el Partido Comunista de la India (PCI) calificó de criminal el bombardeo hoy de Estados Unidos contra objetivos militares y civiles en Caracas y otras regiones de Venezuela.
Subrayó mediante un comunicado que ese acto constituye una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas y señaló además que ese aventurismo imperialista amenaza gravemente la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe y pone en peligro la vida de millones de venezolanos.
En París, el colectivo Internacional por la Paz en Venezuela convocó a una movilización en París frente a la estatua de El Libertador Simón Bolívar, situada en uno de los extremos del emblemático puente Alexander III.
En tanto el Fondo Anti-Sanciones de Zimbabwe (ZAST) rechazó la agresión de Estados Unidos a Venezuela e instó a la movilización mundial a condenar la flagrante violación del Derecho Internacional.
