El presidente argentino, Javier Milei, se dedicó a viajar los últimos días. Estados Unidos, Chile y finalmente España para participar en un foro de la ultraderecha. Mientras en su país esferas esenciales, como la educación, deben lidiar con fuertes recortes que ponen en riesgo el futuro de niños y jóvenes.
El gobierno de Milei ha llevado la inversión en la enseñanza a su nivel más bajo en décadas, además de que se ha registrado una marcada reducción en la ejecución de los fondos en esta vital rama.
El presupuesto para el 2026, aprobado por el Congreso, contempla que el Estado solo designe 0, 75% del Producto Interno Bruto a la Educación.
Expertos recuerdan que esto viola una ley de hace 20 años, que precisamente el gobierno busca reemplazar, y que estipula un mínimo de 6% del PIB a este sector.
Ahora, de acuerdo con los expertos, la Secretaría de Educación afrontará su gestión con 50% menos de recursos en relación con 2023.
Escuelas técnicas, infraestructura, equipamiento, formación docente y universidades son las áreas más afectadas.
De hecho desde este lunes los centros de altos estudios cumplen un paro nacional de cinco días, en demanda del cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición del salario
Ya la pasada semana el Consejo Superior de la Universidad había declarado la emergencia presupuestaria para el presente año, ya que los fondos destinados no incorporaban lo previsto en la mencionada legislación.
Esta norma busca asegurar recursos para el sostenimiento del sistema de universidades nacionales y el mejoramiento de los salarios de los trabajadores del sector.
Larga ha sido la batalla por esta ley. Aprobada en una primera ocasión en 2024 por el Congreso fue vetada por Milei.
Posteriormente en 2025, tras ser nuevamente sancionada por el órgano legislativo, el ejecutivo emitió un decreto que la promulgaba, pero suspendía su aplicación.
En medio de este contexto el presidente busca reformar la educación, para disminuir el rol del Estado y avanzar hacia su privatización, fomentando la desigualdad.
Milei parece no entender que la inversión en educación es estratégica para el desarrollo del país, y que con su propuesta hipoteca el futuro de los jóvenes y por tanto, el de Argentina.
