Cuando en 2010 Haití lloró sobre sus escombros y más de la mitad del mundo no miró hacia su desgracia, Cuba estaba ahí; Alexis Cepeda Madrigal, licenciado en Enfermería y Máster en Urgencias Médicas y hoy trabajador del Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, estaba ahí.
“La experiencia de Haití fue muy buena, el amor de los haitianos hacia nosotros, el respeto hacia la misión médica cubana era enorme”.
Cuando en 2012 los pacientes de Cuaricuao, en Caracas Venezuela, necesitaron de la ayuda de la seño Ana Delia Ordoñez García, ella estuvo ahí.
“Tuve una paciente de 84 años que había tenido una cirugía de corazón muy grande y cuando llegaba al Centro de Diagnóstico Integral decía: ´Cuba, Cuba, que me vea Cuba. Yo quiero que sean los médicos y enfermeras cubanas los que me atiendan´”.

Hasta Isla Seychelles llega la colaboración médica espirituana con la doctora Damarys Espinosa Pérez.
Son los testimonios de los médicos y enfermeras espirituanos que, sobre canoas, bajo la lluvia y con frío rumbo a las aldeas de los indios Wayúu, o caminando por el filo de una cordillera repleta de peligros, en hospitales de campaña o en plena selva han curado y curan a niños que antes morían, realizan partos en plena selva y son los ángeles que hasta se extrañan cuando ya no están. Estos son algunos de los pasajes que han inundado y todavía inundan la cotidianidad del personal de la salud cubano en diferentes rincones del mundo.
Todo ello, a pesar de las campañas de descrédito diseñadas por la administración de Donald Trump contra la colaboración médica cubana en otras naciones.
La presencia hoy del personal sanitario de Sancti Spíritus en 29 países, entre estos Venezuela, México, Qatar, Angola y Argelia, es una muestra de confianza en la profesionalidad y humanismo de la misión médica internacional.
Por estos días, la doctora Idania Pérez Lugo, jefa del Departamento de Colaboración Médica en la Dirección General de Salud, lo ha subrayado, pese a esta campaña gestada desde los Estados Unidos y que ha obligado durante los últimos meses al cierre forzado de la cooperación médica cubana en varios países, con incidencia en Jamaica, Guatemala y Honduras, más de 500 espirituanos cumplen, en estos momentos, misiones de cooperación, entre ellos, médicos, estomatólogos, licenciados en Enfermería, técnicos y otros profesionales.

La mayor cantidad de los colaboradores espirituanos presta servicios en Venezuela, actualmente.
El más reciente ejemplo de altruismo es la respuesta de los más de 180 colaboradores espirituanos en Venezuela, muchos de los cuales brindaron atención médica a las víctimas de los terremotos ocurridos en esa nación sudamericana el pasado 24 de junio.
“Esta vez no llegaron, ya estaban allí —apuntó la doctora—. Cuando ocurrió la catástrofe, nuestros héroes de batas blancas inmediatamente estuvieron prestos a socorrer al pueblo venezolano y llegaron a las zonas de desastre y atendieron a cada herido, a cada persona necesitada de ayuda no solo médica, sino también emocional porque muchos lo perdieron todo, hasta sus familias”.
Y hubo otros cubanos que llegaron el 29 de junio, como el doctor espirituano Abel Aurelio Rodríguez Mursulí, especialista de primer grado en Anestesiología y Reanimación y trabajador del Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos, quien formó parte de los 26 integrantes de la brigada 91 del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve. Durante casi un mes contribuyó a salvaguardar la vida de venezolanos que pudieron morir de no ser atendidos oportunamente.
Ellos tienen la responsabilidad de mantener la continuidad del legado humanista del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en el ejercicio de una Medicina que protege y salva vidas, aun en los escenarios más difíciles y en los rincones del mundo donde se necesite ayuda, subrayó la doctora Pérez Lugo convencida de que la solidaridad no entiende de odios ni egoísmos.
(Arelys García, corresponsal de Radio Habana Cuba en Sancti Spíritus)
